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Podría hacerte mía

emuletero

Poeta veterano en el portal
Sé que podría robarte mil besos encantados
del jardín de las hespérides,
y ningún hierofante me lo impediría,
a lomos de un unicornio blanco
volaríamos como eolo por el señorío de la vida.

Sé que mil talentos de plata no comprarían
la belleza de tus profundos destellos;
luminarias estrelladas
como soles colgados del Universo.

Ni mil flechas que cupido se atreviera
con mi permiso, darían en el blanco de tu pecho,
en el navegante de tu corazón,
parando el tiempo en un amor perpetuo.

Sólo los más aguerridos
escalando las cumbres de la pasión,
encuentran tus favores en las pócimas,
en las cicutas y ambrosías,
en las mieles y néctares,
que tu amor les hechiza
convirtiéndolos en serviciales pastores
de un rebaño de peleles de ninfas.

Pero no quiero amedrantar más tus dilemas,
ni que tus pasiones exploten como un Vesubio
lanzando dardos como lavas candentes
antes de elegir pretendientes,
antes que amainen tus fuegos internos
y se conviertan en óxidos sulfurosos.

Con mi coraje y mi valor a cuestas,
lucharé contra cualquier bestia
animal, semidiós, o demonio,
a fin de encontrar el antídoto
que te libere de tus adicciones.

El tiempo y el espacio no son nada
la eternidad es mi ensueño,
y yo me considero Emperador...
De mis elucubraciones sin fundamento.



 
Última edición:
Se que podría robarte mil besos encantados
del jardín de las hespérides,
y ningún hierofante me lo impediría,
a lomos de un unicornio blanco
volaríamos como eolo, por el señorío de la vida.

Se que mil talentos de plata no comprarían
la belleza de tus profundos destellos,
luminarias estrelladas
como soles colgados del Universo.

Ni mil flechas que cupido se atreviera
con mi permiso, darían en el blanco de tu pecho,
en el navegante de tu corazón,
parando el tiempo en un amor perpetuo.

Sólo los más aguerridos
escalando las cumbres de la pasión,
encuentran tus favores en las pócimas,
en las cicutas y ambrosías,
en las mieles y néctares,
que tu amor les hechiza
convirtiéndolos en serviciales pastores
de un rebaño de peleles de ninfas.

Pero no quiero amedrantar más tus dilemas,
ni que tus pasiones exploten como un Vesubio
lanzando dardos como lavas candentes
antes de elegir pretendientes,
antes que amainen tus fuegos internos
y se conviertan en óxidos sulfurosos.

Con mi coraje y mi valor a cuestas,
lucharé contra cualquier bestia
animal, semidiós, o demonio,
a fin de encontrar el antídoto
que te libere de tus adicciones.

El tiempo y el espacio no son nada
la eternidad es mi ensueño,
y yo me considero Emperador......
de mis elucubraciones sin fundamento.



Excelente
Un abrazo, Estrellitas...amigo
Rosario
 
maravillosos versos sergio, me identifico mucho con tus letras,...uno siempre se quisiera posesionar y encumbrar en la otra persona, aunque en el fondo sabemos que no es lo mas acertado...
un placer pasar, un besote.
 
BELLISIMO, JAJJAJAJJAJA es que pense que era de amor, no me fije que estaba en otro for jajja, y el final es IMPRESIONANTE, que seguridad de si mismo, ay quisera tener esa seguridad siempre, abrazos Sergio y tus estrellitas todas.
 
Última edición:
Y mira lo que nos dejas me gusto este rumbo que tomas , el sentimiento surge y valorisa todo , esta bello y a la ves con ese toque mágico.
Un gusto pasar por tus letras amigo querido , nos vemos , saludos y estrellas , besos muchos.
 
Se que podría robarte mil besos encantados

del jardín de las hespérides,
y ningún hierofante me lo impediría,
a lomos de un unicornio blanco
volaríamos como eolo, por el señorío de la vida.

Se que mil talentos de plata no comprarían
la belleza de tus profundos destellos,
luminarias estrelladas
como soles colgados del Universo.

Ni mil flechas que cupido se atreviera
con mi permiso, darían en el blanco de tu pecho,
en el navegante de tu corazón,
parando el tiempo en un amor perpetuo.

Sólo los más aguerridos
escalando las cumbres de la pasión,
encuentran tus favores en las pócimas,
en las cicutas y ambrosías,
en las mieles y néctares,
que tu amor les hechiza
convirtiéndolos en serviciales pastores
de un rebaño de peleles de ninfas.

Pero no quiero amedrantar más tus dilemas,
ni que tus pasiones exploten como un Vesubio
lanzando dardos como lavas candentes
antes de elegir pretendientes,
antes que amainen tus fuegos internos
y se conviertan en óxidos sulfurosos.

Con mi coraje y mi valor a cuestas,
lucharé contra cualquier bestia
animal, semidiós, o demonio,
a fin de encontrar el antídoto
que te libere de tus adicciones.

El tiempo y el espacio no son nada
la eternidad es mi ensueño,
y yo me considero Emperador......
de mis elucubraciones sin fundamento.



Un sueño de poema,
donde acaricias tus sueños,
en versos muy dulces,
llenos de imaginación y de ternura.
Me gustó mucho, un placer siempre
acompañarte en el camino de tus versos.
Besos y estrellas miles desde mi isla:::hug::::::wub::::::hug:::
 
Se que podría robarte mil besos encantados

del jardín de las hespérides,
y ningún hierofante me lo impediría,
a lomos de un unicornio blanco
volaríamos como eolo, por el señorío de la vida.

Se que mil talentos de plata no comprarían
la belleza de tus profundos destellos,
luminarias estrelladas
como soles colgados del Universo.

Ni mil flechas que cupido se atreviera
con mi permiso, darían en el blanco de tu pecho,
en el navegante de tu corazón,
parando el tiempo en un amor perpetuo.

Sólo los más aguerridos
escalando las cumbres de la pasión,
encuentran tus favores en las pócimas,
en las cicutas y ambrosías,
en las mieles y néctares,
que tu amor les hechiza
convirtiéndolos en serviciales pastores
de un rebaño de peleles de ninfas.

Pero no quiero amedrantar más tus dilemas,
ni que tus pasiones exploten como un Vesubio
lanzando dardos como lavas candentes
antes de elegir pretendientes,
antes que amainen tus fuegos internos
y se conviertan en óxidos sulfurosos.

Con mi coraje y mi valor a cuestas,
lucharé contra cualquier bestia
animal, semidiós, o demonio,
a fin de encontrar el antídoto
que te libere de tus adicciones.

El tiempo y el espacio no son nada
la eternidad es mi ensueño,
y yo me considero Emperador......
de mis elucubraciones sin fundamento.

Me encanta la forma que le das a los versos, es un verdadero placer regocijarse con tus maravillosas letras....magnífico Sergio ....besos y estrellas doradas para un Emperador del verso .....
 
Ya el titulo predice algo interesante. Mezcla de elementos mitologicos para ir desgranando alusiones a esa amada de fantasión. Entre metaforas bien delimitadas y practicando los vuelos por cielos de pasion para que esa dama se sienta complacida.
Ahora bien das esa posibilidad, ella debe de elegir entre lo que ofreces y le ofrecen. Pasion, seduccion, complacencia y perfeccion podrian sen los adjetivos para este hermoso poema. te felicito. abrazos luzyabsneta
 
Sol de mañana;2397749 dijo:
BELLISIMO, JAJJAJAJJAJA es que pense que era de amor, no me fije que estaba en otro for jajja, y el final es IMPRESIONANTE, que seguridad de si mismo, ay quisera tener esa seguridad siempre, abrazos Sergio y tus estrellitas todas.



Gracias por tu visita Ana
Un fuerte abrazo
 
Ideal la manera como el poeta decanta el amor haciéndolo transitar por parajes que van desde el mito a la realidad, desde la crudeza hasta la pasión que desborda su ser. Todo un concierto se infiere de estos versos que el Amor no puede subyugar.
Abrazos, éxitos.
 
Sé que podría robarte mil besos encantados
del jardín de las hespérides,
y ningún hierofante me lo impediría,
a lomos de un unicornio blanco
volaríamos como eolo por el señorío de la vida.

Sé que mil talentos de plata no comprarían
la belleza de tus profundos destellos;
luminarias estrelladas
como soles colgados del Universo.

Ni mil flechas que cupido se atreviera
con mi permiso, darían en el blanco de tu pecho,
en el navegante de tu corazón,
parando el tiempo en un amor perpetuo.

Sólo los más aguerridos
escalando las cumbres de la pasión,
encuentran tus favores en las pócimas,
en las cicutas y ambrosías,
en las mieles y néctares,
que tu amor les hechiza
convirtiéndolos en serviciales pastores
de un rebaño de peleles de ninfas.

Pero no quiero amedrantar más tus dilemas,
ni que tus pasiones exploten como un Vesubio
lanzando dardos como lavas candentes
antes de elegir pretendientes,
antes que amainen tus fuegos internos
y se conviertan en óxidos sulfurosos.

Con mi coraje y mi valor a cuestas,
lucharé contra cualquier bestia
animal, semidiós, o demonio,
a fin de encontrar el antídoto
que te libere de tus adicciones.

El tiempo y el espacio no son nada
la eternidad es mi ensueño,
y yo me considero Emperador...
De mis elucubraciones sin fundamento.






Asi se habla y así se pelea, con valentía. Dicen que en el amor y en la guerra, todo vale...y que gana quien pone todo en esa contienda, sin esperar de brazos cruzados que le llueva triunfo.
Aplausos para tus imponentes versos y un abrazo gigante para el poeta amigo.
 
Sé que podría robarte mil besos encantados
del jardín de las hespérides,
y ningún hierofante me lo impediría,
a lomos de un unicornio blanco
volaríamos como eolo por el señorío de la vida.

Sé que mil talentos de plata no comprarían
la belleza de tus profundos destellos;
luminarias estrelladas
como soles colgados del Universo.

Ni mil flechas que cupido se atreviera
con mi permiso, darían en el blanco de tu pecho,
en el navegante de tu corazón,
parando el tiempo en un amor perpetuo.

Sólo los más aguerridos
escalando las cumbres de la pasión,
encuentran tus favores en las pócimas,
en las cicutas y ambrosías,
en las mieles y néctares,
que tu amor les hechiza
convirtiéndolos en serviciales pastores
de un rebaño de peleles de ninfas.

Pero no quiero amedrantar más tus dilemas,
ni que tus pasiones exploten como un Vesubio
lanzando dardos como lavas candentes
antes de elegir pretendientes,
antes que amainen tus fuegos internos
y se conviertan en óxidos sulfurosos.

Con mi coraje y mi valor a cuestas,
lucharé contra cualquier bestia
animal, semidiós, o demonio,
a fin de encontrar el antídoto
que te libere de tus adicciones.

El tiempo y el espacio no son nada
la eternidad es mi ensueño,
y yo me considero Emperador...
De mis elucubraciones sin fundamento.






Sergio.
No había tenido el placer de leer
esta poesía tan bella.
En ella te descubro como el ser
dispuesto a la lucha
por lograr el amor de aquella.
Estrellas y un abracito.
Ana
 
Sé que podría robarte mil besos encantados
del jardín de las hespérides,
y ningún hierofante me lo impediría,
a lomos de un unicornio blanco
volaríamos como eolo por el señorío de la vida.

Sé que mil talentos de plata no comprarían
la belleza de tus profundos destellos;
luminarias estrelladas
como soles colgados del Universo.

Ni mil flechas que cupido se atreviera
con mi permiso, darían en el blanco de tu pecho,
en el navegante de tu corazón,
parando el tiempo en un amor perpetuo.

Sólo los más aguerridos
escalando las cumbres de la pasión,
encuentran tus favores en las pócimas,
en las cicutas y ambrosías,
en las mieles y néctares,
que tu amor les hechiza
convirtiéndolos en serviciales pastores
de un rebaño de peleles de ninfas.

Pero no quiero amedrantar más tus dilemas,
ni que tus pasiones exploten como un Vesubio
lanzando dardos como lavas candentes
antes de elegir pretendientes,
antes que amainen tus fuegos internos
y se conviertan en óxidos sulfurosos.

Con mi coraje y mi valor a cuestas,
lucharé contra cualquier bestia
animal, semidiós, o demonio,
a fin de encontrar el antídoto
que te libere de tus adicciones.

El tiempo y el espacio no son nada
la eternidad es mi ensueño,
y yo me considero Emperador...
De mis elucubraciones sin fundamento.




Hermoso, simplemente hermoso.
Genialidad tienen tus letras, magia y mucho amor.
Gracias por compartirlo mi admirado y estimado poeta.
Abrazos.
 
Sergio, navegante aguerrido, tus hazañas poéticas pasarán a la historia por tu estilo y por tu forma. Magistral este poema que de tu pluma sale. Me faltan palabras para definir su belleza. Besos, estrellas y reputación, querido amigo.

Sé que podría robarte mil besos encantados
del jardín de las hespérides,
y ningún hierofante me lo impediría,
a lomos de un unicornio blanco
volaríamos como eolo por el señorío de la vida.

Sé que mil talentos de plata no comprarían
la belleza de tus profundos destellos;
luminarias estrelladas
como soles colgados del Universo.

Ni mil flechas que cupido se atreviera
con mi permiso, darían en el blanco de tu pecho,
en el navegante de tu corazón,
parando el tiempo en un amor perpetuo.

Sólo los más aguerridos
escalando las cumbres de la pasión,
encuentran tus favores en las pócimas,
en las cicutas y ambrosías,
en las mieles y néctares,
que tu amor les hechiza
convirtiéndolos en serviciales pastores
de un rebaño de peleles de ninfas.

Pero no quiero amedrantar más tus dilemas,
ni que tus pasiones exploten como un Vesubio
lanzando dardos como lavas candentes
antes de elegir pretendientes,
antes que amainen tus fuegos internos
y se conviertan en óxidos sulfurosos.

Con mi coraje y mi valor a cuestas,
lucharé contra cualquier bestia
animal, semidiós, o demonio,
a fin de encontrar el antídoto
que te libere de tus adicciones.

El tiempo y el espacio no son nada
la eternidad es mi ensueño,
y yo me considero Emperador...
De mis elucubraciones sin fundamento.



 
Precioso poema. Eres Emperador de tus pensamientos y del palacio de eternidad que los cobija, caballero que lucha a brazo partido por liberar a su poesía de pócimas y de encantamientos a fin de que brille libre y salga así de hermosa de tu pluma. Un placer pasar Sergio. Besos y estrellas.
 
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