Podría jurar que te conozco
No se de qué lugar,
pero destella tu esbozo
que captara un borrón de pesadilla.
Perdona que parezca hosco
y deje a mi mente jugar.
Es imposible este trozo
pues eres fantasma de buhardilla.
La daga atravesó tu cuello
y manó sangre por la herida.
Imposible salir de ese trance
después de la contienda.
Si me roba el resuello.
Todo por una querida
que nos jugó sucio chance
cerca de la molienda.
Es imposible que estés vivo.
Y sin embargo vienes andando.
Será lo último que escribo
pues tu vendetta llega silbando.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd∴
Nada esta escrito... aún.
Deuteronomio 32:35
Mía es la venganza y la retribución.
Al tiempo señalado el pie de ellos
se moverá con inseguridad,
porque cercano está el día de su desastre,
y los sucesos ya listos para ellos de veras se apresuran.