Ricardo José Lascano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Podríamos existirnos.
Vos venida de las sombras
aullantes con tu naturaleza viva
derramando pecado
corrompiendo la tinta
sumergiendo tu carne
tu origen perpetuo tu ira
sobre el pulso imitándonos,
cercanamente,
copiándonos el instante
deteniendo el gesto
de tu boca navía
tu vena de luz fatigada.
Podríamos contemplarnos.
Sin hablarnos te diría
que sí te he amado
que sí te he querido
pero que nunca
me rozo lo suficiente
la mano vencida de la soledad.
Podríamos admitirnos.
Vos venida de las sombras
aullantes con tu naturaleza viva
derramando pecado
corrompiendo la tinta
sumergiendo tu carne
tu origen perpetuo tu ira
sobre el pulso imitándonos,
cercanamente,
copiándonos el instante
deteniendo el gesto
de tu boca navía
tu vena de luz fatigada.
Podríamos contemplarnos.
Sin hablarnos te diría
que sí te he amado
que sí te he querido
pero que nunca
me rozo lo suficiente
la mano vencida de la soledad.
Podríamos admitirnos.
Última edición: