Kazor
Poeta adicto al portal
Podrida.
Tu cara tiene la palidez de los inviernos,
ojos caducos sin vida que reflejar,
cabellos inmóviles yacen donde no sopla el viento.
músculos, antes bellos, ahora desgastados por el tiempo.
Aun así, sigues teniendo una sutil belleza,
una sonrisa frágil entre dientes blanquecinos,
la oscuridad no te molesta, no temes a los gusanos,
el aire ya no escapa de tu rojo carmesí.
Eres vampira de la noche, roja como jóvenes estrellas,
tu carne deseosa por beber el vino de la muerte,
tu cuerpo sin vida se marchita en el infierno,
mientras sucumbes a la monotonía y al aburrimiento.
Yo espero llegar a tu lecho y sentarme en tu cama,
y no despertarme más sin verte por las mañanas,
quiero beber de tu sutil belleza y
acariciar tu rostro envejecido por la frialdad.
Eres como la luna envidiosa de tu suerte,
el sol dispara lágrimas porque ya no puede verte,
eres luz sin colores, una vida en blanco y negro,
eres mujer de muchos, pero amante de Satán.
Yo, soñador de tus besos,
escalador de las nubes,
enamorado de tus excesos,
triste porque no te tuve,
Tu, Diosa celestial,
escultura sin vida,
cada vez me gustas más,
solo porque estas podrida.
Tu cara tiene la palidez de los inviernos,
ojos caducos sin vida que reflejar,
cabellos inmóviles yacen donde no sopla el viento.
músculos, antes bellos, ahora desgastados por el tiempo.
Aun así, sigues teniendo una sutil belleza,
una sonrisa frágil entre dientes blanquecinos,
la oscuridad no te molesta, no temes a los gusanos,
el aire ya no escapa de tu rojo carmesí.
Eres vampira de la noche, roja como jóvenes estrellas,
tu carne deseosa por beber el vino de la muerte,
tu cuerpo sin vida se marchita en el infierno,
mientras sucumbes a la monotonía y al aburrimiento.
Yo espero llegar a tu lecho y sentarme en tu cama,
y no despertarme más sin verte por las mañanas,
quiero beber de tu sutil belleza y
acariciar tu rostro envejecido por la frialdad.
Eres como la luna envidiosa de tu suerte,
el sol dispara lágrimas porque ya no puede verte,
eres luz sin colores, una vida en blanco y negro,
eres mujer de muchos, pero amante de Satán.
Yo, soñador de tus besos,
escalador de las nubes,
enamorado de tus excesos,
triste porque no te tuve,
Tu, Diosa celestial,
escultura sin vida,
cada vez me gustas más,
solo porque estas podrida.