alecalo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis manos latentes a la espera de tu piel,
la misma que abriga mi alma,
en mis noches de soledad,
en donde al cerrar los ojos te veo,
y trato de sentirte tal cual las veces
que compartimos juntos,
con nuestros cuerpos ardientes
evocando al acto sublime de amarse,
no pensando, no sintiendo nada mas
que nuestras presencias enfrentadas,
calmando las ansias y los deseos
del tiempo que estuvimos separados
, anhelando momentos venideros,
en dónde volvamos a ser un mismo cuerpo,
tan fundidos el uno en el otro,
que se mezclan los sentidos
y pasamos a respirar el mismo aire,
y mirar con los mismos ojos,
sin emitir palabras ni sonidos,
nuestras miradas se buscan incansablemente,
encontrándose y entregándose
las mas puras expresiones
en el momento exacto del éxtasis,
queriendo demostrar el inmenso placer
que provoca tenernos de mil formas,
de mil maneras,
de cuerpo, de sentimiento, y de alma,
la mía siendo ya completamente tuya,
desde la primera vez que compartimos nuestro ser.
la misma que abriga mi alma,
en mis noches de soledad,
en donde al cerrar los ojos te veo,
y trato de sentirte tal cual las veces
que compartimos juntos,
con nuestros cuerpos ardientes
evocando al acto sublime de amarse,
no pensando, no sintiendo nada mas
que nuestras presencias enfrentadas,
calmando las ansias y los deseos
del tiempo que estuvimos separados
, anhelando momentos venideros,
en dónde volvamos a ser un mismo cuerpo,
tan fundidos el uno en el otro,
que se mezclan los sentidos
y pasamos a respirar el mismo aire,
y mirar con los mismos ojos,
sin emitir palabras ni sonidos,
nuestras miradas se buscan incansablemente,
encontrándose y entregándose
las mas puras expresiones
en el momento exacto del éxtasis,
queriendo demostrar el inmenso placer
que provoca tenernos de mil formas,
de mil maneras,
de cuerpo, de sentimiento, y de alma,
la mía siendo ya completamente tuya,
desde la primera vez que compartimos nuestro ser.