urquiza
Poeta adicto al portal
Dale calor a este corazón enfermizo
Le dijo el hombre herido a la poesía.
Cada estrofa
Era perteneciente a la mirada que el soñaba
Miradas pérdidas en el océano de su boca.
Grito, grito tan fuerte
Que llamo a la poesía por su nombre
Y la nombro tan fuerte
Que creyó en ella como el agua.
Con el tiempo
Ya sus años a cuesta, le hicieron comprender
Que siempre la extrañaría
Que siempre ha recordado su nombre
Y que aun pasando el tiempo
Siempre será su única amante
A la que no engañara
Ante cualquier motivo que se le presente
Sin importar la hora y el día.
Le dijo el hombre herido a la poesía.
Cada estrofa
Era perteneciente a la mirada que el soñaba
Miradas pérdidas en el océano de su boca.
Grito, grito tan fuerte
Que llamo a la poesía por su nombre
Y la nombro tan fuerte
Que creyó en ella como el agua.
Con el tiempo
Ya sus años a cuesta, le hicieron comprender
Que siempre la extrañaría
Que siempre ha recordado su nombre
Y que aun pasando el tiempo
Siempre será su única amante
A la que no engañara
Ante cualquier motivo que se le presente
Sin importar la hora y el día.