urquiza
Poeta adicto al portal
Aquella tarde
fue tan simple
que el tiempo no dejo
ni un segundo librado al azar
y nos empaño en el eco de su viento
para que juntos juguemos
al perpetuo sueño de besarse
disimulando el mundo
callando las preguntas
que curiosamente nos decíamos al oído.
Todo fue un cumulo mágico
donde se alinearon cien planetas
en nombre de ambos
y concretamente
tu boca beso mi boca
y tu cuerpo deseo el mio
para sellar con un pacto suicida
la propia explosión
del sexo temprano
esquina a esquina de la calle.
fue tan simple
que el tiempo no dejo
ni un segundo librado al azar
y nos empaño en el eco de su viento
para que juntos juguemos
al perpetuo sueño de besarse
disimulando el mundo
callando las preguntas
que curiosamente nos decíamos al oído.
Todo fue un cumulo mágico
donde se alinearon cien planetas
en nombre de ambos
y concretamente
tu boca beso mi boca
y tu cuerpo deseo el mio
para sellar con un pacto suicida
la propia explosión
del sexo temprano
esquina a esquina de la calle.