urquiza
Poeta adicto al portal
Va llegando la vejes
en las manos
un eco de espesura se contagia
como quien pudiera sobrevivir
al camino lento de la muerte
y ser eterno de alma y vida.
Va llegando la vejes
y tomas un trago de salud
en frasco de vidrio
jarabe de mentiras
que ocultan en instantes tus dolores
pero no tu realidad
que a veces tan cruda nos combate.
Si en ti alivia algo
puedo decir que todos llegaremos
algunos antes, otros después
al momento sagrado de la sabiduría
y al tormento inconfundible de la partida.
El vuelo se nos acerca
y el infierno también espera
con tus huesos gastados
y el espíritu adolescente
como aquellos veinte años
que no creías pasar la vida
pero paso
tan de repente
que ya ni piensas en aceptar
un nuevo mundo que te espera
y sin dudarlo
nos volveremos a encontrar
sin pecados, ni delirios.
en las manos
un eco de espesura se contagia
como quien pudiera sobrevivir
al camino lento de la muerte
y ser eterno de alma y vida.
Va llegando la vejes
y tomas un trago de salud
en frasco de vidrio
jarabe de mentiras
que ocultan en instantes tus dolores
pero no tu realidad
que a veces tan cruda nos combate.
Si en ti alivia algo
puedo decir que todos llegaremos
algunos antes, otros después
al momento sagrado de la sabiduría
y al tormento inconfundible de la partida.
El vuelo se nos acerca
y el infierno también espera
con tus huesos gastados
y el espíritu adolescente
como aquellos veinte años
que no creías pasar la vida
pero paso
tan de repente
que ya ni piensas en aceptar
un nuevo mundo que te espera
y sin dudarlo
nos volveremos a encontrar
sin pecados, ni delirios.