SONRISA
Poeta adicto al portal
Cédeme hoy tus negros ojos
y procúrame la dermis de tus labios
que tus pies desnudos vuélvanse mis pasos
y tus fuertes manos, instrumentos a mis antojos.
Avistaré con ellos el entorno
y entonaré mis poemas de anticuario
y en la pulcra arena las huellas que deshojo,
con alfabeto nuestro, cifro un nuevo diccionario.
De tu oído la acústica me dones
y de tu piel sedosa las redes sensitivas
tu lengua, aquella percepción de mil perdones
y de tu corazón la percusión que te marca cada día.
Acordes de amor, sutiles melodías
acarician mi piel como sol de primavera,
tu boca manantial tibio, fondo secreto que traía
albimeros que tu corazón con mis besos construyera.
Invítame al calor de tus hogueras
e incendia los relieves de mi geografía
y en ese Olimpo, tus ofrendas y mis ofrendas
se quemen en la alianza y consagren nuestras vidas.
De tanto sentimiento resguardado
donde soledades centinelas se interponían
con tu amor, haz derrumbado linderos y fronteras
renaciendo mi alma, cual jardín ante el sol de medio día.
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