dulcinista
Poeta veterano en el Portal
De ancestrales vides,hasta mí llega un vino
que mis sentidos embriaga poderosamente
como un viento que acariciase suave
mi rostro curtido por los elementos.
No es bueno el hombre que mi tierra habita,
avaricia y envidia carcomen su espíritu.
Sus ojos miran con lascivia a las hembras
y su hablar es soez,vulgar y chocarrero.
Por eso bebo vino,para olvidar que habito
en la misma tierra en la que ellos moran.
De ancestrales vides,tiene el poder el vino
de amansar mi espíritu propenso a la rabia.
Eladio Parreño Elías
Febrero 2011
que mis sentidos embriaga poderosamente
como un viento que acariciase suave
mi rostro curtido por los elementos.
No es bueno el hombre que mi tierra habita,
avaricia y envidia carcomen su espíritu.
Sus ojos miran con lascivia a las hembras
y su hablar es soez,vulgar y chocarrero.
Por eso bebo vino,para olvidar que habito
en la misma tierra en la que ellos moran.
De ancestrales vides,tiene el poder el vino
de amansar mi espíritu propenso a la rabia.
Eladio Parreño Elías
Febrero 2011
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