Poema 9

Es un maravilloso poema Eladio, espléndido! de los mejores que te he leído amigo... Te aplaudo, te admiro, te quiero
Besos y millones de estrellas (de lo otro ni hablamos...ains, verde que te quiero verde...)
Eva
 
Miro el río y me veo tumbado en la orilla
a la sombra de un sauce repleto de pájaros.
En el agua cristalina me lavo las manos
mientras en el cielo el sol de mayo brilla.

En un escaramujo cercano una corneja chilla
y una cigarra canta en un tala del llano.
Entonces yo era libre,sin dueños ni amos
y mi vida era alegre,despreocupada y sencilla.

Aquel tiempo se fue,se lo tragó la sombra
de un dolor nacido de un cuchillo afilado
adentrándose fiero en el costado izquierdo.

Hoy tan solo la obstinada muerte me nombra.
Aquí la espero.Mis padres,ya muertos,a mi lado.
Que venga con su aliento glacial.No tengo miedo.

Eladio Parreño Elías

Febreo-2011


Sentidos versos querido amigo, la vida nos da palos a veces pro por ello nunca hay que esperar a la negrita, aunque yo antaño esos pensamientos tenía, pero todo cambia amigo, como el día, ha sido un placer leerlo, un fuerte abrazo de tu amigo Ricardo.
 
Eladio, compañero amigo, encuentro tus versos muy valientes, comprometidos en ese desafío interior que se libera en estos versos, precisamente, buscando un ambiente de tolerancia que se muestra noble ante la batalla.

saludito
 
Miro el río y me veo tumbado en la orilla
a la sombra de un sauce repleto de pájaros.
En el agua cristalina me lavo las manos
mientras en el cielo el sol de mayo brilla.

En un escaramujo cercano una corneja chilla
y una cigarra canta en un tala del llano.
Entonces yo era libre,sin dueños ni amos
y mi vida era alegre,despreocupada y sencilla.

Aquel tiempo se fue,se lo tragó la sombra
de un dolor nacido de un cuchillo afilado
adentrándose fiero en el costado izquierdo.

Hoy tan solo la obstinada muerte me nombra.
Aquí la espero.Mis padres,ya muertos,a mi lado.
Que venga con su aliento glacial.No tengo miedo.

Eladio Parreño Elías

Febreo-2011



Valiente afirmación le lanzas dando forma de soneto. Yo tampoco estoy inquieto, por su presencia, que sin tener esencia eriza la piel tan solo con su inercia. Pero tiempo al tiempo. Toda puerta sirve de entrada y salida. ¿Cual es el sentido primero? Eh ahí la cuestión...
Un placer ser compañía en tus letras Eladio. Te dejo estrellas y de momento alegre paz.
Vidal

 
Miro el río y me veo tumbado en la orilla
a la sombra de un sauce repleto de pájaros.
En el agua cristalina me lavo las manos
mientras en el cielo el sol de mayo brilla.

En un escaramujo cercano una corneja chilla
y una cigarra canta en un tala del llano.
Entonces yo era libre,sin dueños ni amos
y mi vida era alegre,despreocupada y sencilla.

Aquel tiempo se fue,se lo tragó la sombra
de un dolor nacido de un cuchillo afilado
adentrándose fiero en el costado izquierdo.

Hoy tan solo la obstinada muerte me nombra.
Aquí la espero.Mis padres,ya muertos,a mi lado.
Que venga con su aliento glacial.No tengo miedo.

Eladio Parreño Elías

Febreo-2011



Dulci:
Mi querido amigo, esta mañana visitando tus líneas como siguiendo una luz, encuentro un niño feliz disfrutando la belleza de su entorno, esas descriptivas imagenes de la naturaleza, el río, los árboles, un cielo claro, los pájaros, el sol, la placidez propia de la niñez. Y de pronto, una escena trágica... una espera lenta e inquietante, que dolores pueden aquejarnos y cambiarlo todo de pronto, sin aviso.
Versos profundos, mensajes velados, así es la vida... vivida... disfrutada... pausada... aquejada. Siempre es grato leerte, te admiro.
Abrazos y besos desde acá ♥
 
Miro el río y me veo tumbado en la orilla
a la sombra de un sauce repleto de pájaros.
En el agua cristalina me lavo las manos
mientras en el cielo el sol de mayo brilla.

En un escaramujo cercano una corneja chilla
y una cigarra canta en un tala del llano.
Entonces yo era libre,sin dueños ni amos
y mi vida era alegre,despreocupada y sencilla.

Aquel tiempo se fue,se lo tragó la sombra
de un dolor nacido de un cuchillo afilado
adentrándose fiero en el costado izquierdo.

Hoy tan solo la obstinada muerte me nombra.
Aquí la espero.Mis padres,ya muertos,a mi lado.
Que venga con su aliento glacial.No tengo miedo.

Eladio Parreño Elías

Febreo-2011



Hermoso soneto, amigo Dulcinista...

Tiene el espíritu de plenitud y confianza.

Ha sido realmente grato leerte.

Estrellas y un abrazo. :)
 
Miro el río y me veo tumbado en la orilla
a la sombra de un sauce repleto de pájaros.
En el agua cristalina me lavo las manos
mientras en el cielo el sol de mayo brilla.

En un escaramujo cercano una corneja chilla
y una cigarra canta en un tala del llano.
Entonces yo era libre,sin dueños ni amos
y mi vida era alegre,despreocupada y sencilla.

Aquel tiempo se fue,se lo tragó la sombra
de un dolor nacido de un cuchillo afilado
adentrándose fiero en el costado izquierdo.

Hoy tan solo la obstinada muerte me nombra.
Aquí la espero.Mis padres,ya muertos,a mi lado.
Que venga con su aliento glacial.No tengo miedo.

Eladio Parreño Elías

Febreo-2011



mmmm
me gusta el paisaje
el final ... no me gusta!!
la vida mi querido amiguito
se vive... tiene hermosas
oportunidades, la muerte
llega cuando tiene que
llegar, es la graduación de
la vida, pero mientras la
sangre corra por el cuerpo
y el corazón palpite... pues
se debe vivir con un gran
gigante y bella sonrisa en
la cara, la vida se vive y se
ama y se paga con vida y amor...Neny:.

P.D. Oseaaaaaa
nada de eso de esperar
la muerte, a trabajar en la
vida!!!!
 
Melancolía, soledad, ira; sentimientos que se unen en este magnífico poema, hay días muy grises en los que no dan ganas seguir viviendo. Felicitaciones Eladio, saludos poeta
 

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