P
Paloma Martin
Invitado
Le prestamos el cuerpo a la vida,
que lo revuelque con sus huracanes
de pena, cuando el dolor nos derriba.
Ponemos los pies al servicio de correr
tras lo que nos ofrece...
y escapar de lo que nos quitará.
Le cedemos nuestro cerebro,
a los embates furiosos de sus años.
Le damos esa máquina preciosa
para que la eche andar,
hasta que la gaste inexorablemente.
Le otorgamos nuestros ojos
para que nos sorprenda un día,
mostrándonos sus maravillas
y bendiciéndonos con otros ojos
que nos miren con amor.
Con nuestra boca esta vida
le dice al mundo todo...
menos aquello que nos oculta
a los ojos de la razón,
y nos dicta al oído
con nuestro propio corazón.
Cuál es el mensaje: no lo sé
Soy apenas una poetisa,
que juega con los diamantes
que me regala: estas palabras,
a cambio de mi loca mente.
Lo que sí puedo decir es
que los locos como yo:
poetas y soñadores
a veces andamos verdades,
veredas por las cuales nadie camina.
Y he visto en los ojos
de cuerpos gastados,
un brillo inusitado,
igual al que tienen los recién llegados
o los que se están yendo.
Por eso intuyo:
que este cuerpo prestado,
es al fin de los días
a cambio de un alma nueva.
Para aquel que haya comprendido
que quizás,
en la voz de un niño
en las manos de los ancianos
en el canto de la lluvia
en el susurro del viento
y en la magia de dos cuerpos entrelazados
es que están,
todos sus misterios develados.
PALOMA MARTIN
que lo revuelque con sus huracanes
de pena, cuando el dolor nos derriba.
Ponemos los pies al servicio de correr
tras lo que nos ofrece...
y escapar de lo que nos quitará.
Le cedemos nuestro cerebro,
a los embates furiosos de sus años.
Le damos esa máquina preciosa
para que la eche andar,
hasta que la gaste inexorablemente.
Le otorgamos nuestros ojos
para que nos sorprenda un día,
mostrándonos sus maravillas
y bendiciéndonos con otros ojos
que nos miren con amor.
Con nuestra boca esta vida
le dice al mundo todo...
menos aquello que nos oculta
a los ojos de la razón,
y nos dicta al oído
con nuestro propio corazón.
Cuál es el mensaje: no lo sé
Soy apenas una poetisa,
que juega con los diamantes
que me regala: estas palabras,
a cambio de mi loca mente.
Lo que sí puedo decir es
que los locos como yo:
poetas y soñadores
a veces andamos verdades,
veredas por las cuales nadie camina.
Y he visto en los ojos
de cuerpos gastados,
un brillo inusitado,
igual al que tienen los recién llegados
o los que se están yendo.
Por eso intuyo:
que este cuerpo prestado,
es al fin de los días
a cambio de un alma nueva.
Para aquel que haya comprendido
que quizás,
en la voz de un niño
en las manos de los ancianos
en el canto de la lluvia
en el susurro del viento
y en la magia de dos cuerpos entrelazados
es que están,
todos sus misterios develados.
PALOMA MARTIN
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