Ad Libitum
Poeta recién llegado
Como un acto poético
decidí publicar nuestro último poema de amor
(el mejor polvo
que las diosas hayan echado
sobre el papel de nadie)
en el apartado de "Poemas de amor"
de un foro tal
como este.
Huelga decir,
lo publiqué sabiendo
que nuestro amor es uno de esos
que no tiene los papeles en regla,
que no está permitido a la hora de la cena
ni cuando l@s crí@s están cerca.
Un amor que no cumple los requisitos.
Mi único propósito era medir
en minutos y segundos exactos
el tiempo en que nuestro amor,
recién sacado del horno
y hecho público,
era convertido por la audiencia general
en cualquier-otra-cosa.
Luego perdí la noción de mi presente
recordando de nuevo tus gemidos
y, joder, las formas en que tu cuerpo se arqueaba
como si el orgasmo te erigiera entera en un puente
hacia la otra orilla de un nuevo paraíso.
Total, que al final
se me fue al carajo mi plan
y ya no sé
si fueron 20
o 30
o 40 minutos.
Ni tampoco si importa.
Sólo sé que nuestro amor
dejó de ser amor para la poesía.
Que, como ya sabíamos,
nuestro Olimpo
resulta
demasiado
real.
Y demasiado sucio.
Pero no hemos venido a protestar,
qué carajo:
venimos a celebrarlo.
Camarero, una ronda
de versos libres nuevos
para toda la mesa
que esta chiqueta y yo nos vamos sin lo puesto
a escribir el próximo poema
al servicio de al lado.
p.d.- Esto va con todo el cariño del mundo, eh?
decidí publicar nuestro último poema de amor
(el mejor polvo
que las diosas hayan echado
sobre el papel de nadie)
en el apartado de "Poemas de amor"
de un foro tal
como este.
Huelga decir,
lo publiqué sabiendo
que nuestro amor es uno de esos
que no tiene los papeles en regla,
que no está permitido a la hora de la cena
ni cuando l@s crí@s están cerca.
Un amor que no cumple los requisitos.
Mi único propósito era medir
en minutos y segundos exactos
el tiempo en que nuestro amor,
recién sacado del horno
y hecho público,
era convertido por la audiencia general
en cualquier-otra-cosa.
Luego perdí la noción de mi presente
recordando de nuevo tus gemidos
y, joder, las formas en que tu cuerpo se arqueaba
como si el orgasmo te erigiera entera en un puente
hacia la otra orilla de un nuevo paraíso.
Total, que al final
se me fue al carajo mi plan
y ya no sé
si fueron 20
o 30
o 40 minutos.
Ni tampoco si importa.
Sólo sé que nuestro amor
dejó de ser amor para la poesía.
Que, como ya sabíamos,
nuestro Olimpo
resulta
demasiado
real.
Y demasiado sucio.
Pero no hemos venido a protestar,
qué carajo:
venimos a celebrarlo.
Camarero, una ronda
de versos libres nuevos
para toda la mesa
que esta chiqueta y yo nos vamos sin lo puesto
a escribir el próximo poema
al servicio de al lado.
p.d.- Esto va con todo el cariño del mundo, eh?
Última edición: