Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
La madre que nos parió
casi lo hizo a la vez;
yo cincuenta años, tu veintitrés.
Ahora me río,
pero yo quería un “Testarossa”.
Lo único que logré
es que fueras roja
¡Ya ves!;
me convencieron en casa
de que para el negocio irías bien.
Y fuiste y fui y somos;
yo tus manos, tú mis pies.
Con el tiempo cerré la empresa,
vendí el camión un año después
y al día de hoy
tú y yo seguimos juntos,
a todo tren.
Nos libró la suerte de los achaques,
de las fugas, del estrés,
de correr sin tener prisa
y más de cien.
Tú transportas mi mundo,
yo te llevo hasta él.
Y ahora dirán ustedes,
¿poema de amor para una Vannette?
Pues sí,
qué quieren que les diga…
¡Ay, si hubieses sido mujer!
Última edición: