Kin mejia ospina
Poeta adicto al portal
POEMA DE LA ANGUSTIA.
De silencio cargada está tu boca,
y de ausencia se llena tu mirada,
esta noche tu mano no me toca,
y de tu amor intenso queda... nada.
No escuchaste tu nombre vuelto grito,
tu seguías así tan impasible,
mi angustia se perdió en el infinito,
y me volví a tus ojos invisible.
Mi ansiedad un instante te buscaba,
quise besar tu pensativa frente,
no escuchaste mi voz que te nombraba,
y seguiste en tu mundo, indiferente.
Y te miré temblar meditabunda,
como flor azotada por el viento,
yo sentí que mi alma moribunda,
vertía en llanto todo lo que siento.
Tal vez fue que el amor llegó tardío,
o sentiste de forma diferente,
o tanto amor se transformó en hastío,
solo se que te quise locamente.
No estarás compartiendo mi camino,
ahora estás vestida con tu ausencia,
en una encrucijada del destino,
te has quedado presente sin presencia.
Iniciamos un viaje hacia el olvido,
como dos fugitivos en condena,
poco importó el camino recorrido,
y tu amor sin mañana es solo arena.
Ahora vete, mata todo ensueño,
yo fingiré que nada me conmueve,
y te veré partir casi risueño,
aunque en mi alma la tormenta lleve.
KIN MEJIA OSPINA .
De silencio cargada está tu boca,
y de ausencia se llena tu mirada,
esta noche tu mano no me toca,
y de tu amor intenso queda... nada.
No escuchaste tu nombre vuelto grito,
tu seguías así tan impasible,
mi angustia se perdió en el infinito,
y me volví a tus ojos invisible.
Mi ansiedad un instante te buscaba,
quise besar tu pensativa frente,
no escuchaste mi voz que te nombraba,
y seguiste en tu mundo, indiferente.
Y te miré temblar meditabunda,
como flor azotada por el viento,
yo sentí que mi alma moribunda,
vertía en llanto todo lo que siento.
Tal vez fue que el amor llegó tardío,
o sentiste de forma diferente,
o tanto amor se transformó en hastío,
solo se que te quise locamente.
No estarás compartiendo mi camino,
ahora estás vestida con tu ausencia,
en una encrucijada del destino,
te has quedado presente sin presencia.
Iniciamos un viaje hacia el olvido,
como dos fugitivos en condena,
poco importó el camino recorrido,
y tu amor sin mañana es solo arena.
Ahora vete, mata todo ensueño,
yo fingiré que nada me conmueve,
y te veré partir casi risueño,
aunque en mi alma la tormenta lleve.
KIN MEJIA OSPINA .