BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desdibujados imperios
que transitan sus especulaciones
invictas tras sepultar muebles y columnas
corintias, destrozando supuestos
cánticos, sombras interpuestas, cazadoras
de palomas, en las sensibilidades muertas.
Oh, lluvia, destructora de energías,
movilización de sueños ordalías necesitadas
de muebles y sutiles advertencias.
Mirad, miremos, ese cuadro inaudito
de esencias vespertinas, contemplado
a su vez, por un millar, qué digo, un centenar
de promesas arrastradas como un néctar
tras los labios descendidos.
En los atrios y en las universidades formadas
los palimpsestos reanudan su actividad
prometida, mientras, alguien mueve sus
pechos pletóricos, sus células necesarias,
hasta que caen los telones de fondo oscuro.
©
que transitan sus especulaciones
invictas tras sepultar muebles y columnas
corintias, destrozando supuestos
cánticos, sombras interpuestas, cazadoras
de palomas, en las sensibilidades muertas.
Oh, lluvia, destructora de energías,
movilización de sueños ordalías necesitadas
de muebles y sutiles advertencias.
Mirad, miremos, ese cuadro inaudito
de esencias vespertinas, contemplado
a su vez, por un millar, qué digo, un centenar
de promesas arrastradas como un néctar
tras los labios descendidos.
En los atrios y en las universidades formadas
los palimpsestos reanudan su actividad
prometida, mientras, alguien mueve sus
pechos pletóricos, sus células necesarias,
hasta que caen los telones de fondo oscuro.
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