Poeta en Silencio
Enrique
Anhela el buen amor la santa altura
desde la abierta densidad del pecho;
amor que implica un cielo de hermosura
y todo un mundo en gracia satisfecho.
Solo el amor del corazón afable
puede dar lo mejor a las criaturas;
su beso es destilado de dulzuras
y su palabra ciencia incomparable.
El buen amor posee en su belleza
la piel de la luciente eternidad
como alma que madura con certeza
para habitar las cumbres de bondad.
¡Oh este sentir del Sol de los amores!
¡Oh este saber de besos sobrehumanos!
Se despliega en angélicos fulgores
la gloria de los cielos artesanos.
desde la abierta densidad del pecho;
amor que implica un cielo de hermosura
y todo un mundo en gracia satisfecho.
Solo el amor del corazón afable
puede dar lo mejor a las criaturas;
su beso es destilado de dulzuras
y su palabra ciencia incomparable.
El buen amor posee en su belleza
la piel de la luciente eternidad
como alma que madura con certeza
para habitar las cumbres de bondad.
¡Oh este sentir del Sol de los amores!
¡Oh este saber de besos sobrehumanos!
Se despliega en angélicos fulgores
la gloria de los cielos artesanos.
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