dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Del brazo firme de tu nuevo amante
pasaste ayer a mi lado sin darte cuenta
que yo estaba mirándote como mira un niño
caer la lluvia mansa asomado a la puerta.
Te sentaste en una mesa del concurrido bar
con tu nuevo amigo, un joven de buen ver,
seguramente rico, las mujeres como tú
del verbo que más gustan es del verbo tener.
Yo te miraba absorto admirando tu figura
como cuando tu loco amante era yo.
Me temblaron las manos al pasar a mi lado
y mis ojos te hablaron pero mi boca calló.
Pensarás que estoy triste por tu ausencia
y que me hieren las heridas de tu olvido,
mas la verdad querida es que nunca jamás
tendrás la felicidad que te dio tu marido.
Disfruta de la vida mi estimada princesa
que vienen malos tiempos para tu suave piel,
que los años cuartean la piel más suave
y vuelve sucio líquido lo que ayer era miel.
Eladio Parreño Elías
25-Marzo-2012