EllieWoonlon
Achís
"...Cuando pueda, te daré centenares de hojas secas,
caídas del árbol que me quede más cerca
Cuando quiera, jugando te salpicaré gotas de agua estancada de la alberca
Para que sepas que si estropeas la ropa nueva, a mí mucho no me interesa
Cuando me apetezca, te traeré un espejo sucio en los bordes
Para esconderme tras él, sugiriéndote que te mires con todo tu facial desorden
Cuando me parezca, te diré que para enojarte conmigo no tienes razones
Ya no aprietes las cejas, mírate de una buena vez, ¡aprecia mis gratos aportes!
Cuando mi memoria tenga cuerda, te desearé un feliz aniversario
Todos los días junto a mí son felices, para tu fortuna tan buena, ¡felicitarte un día al año ya no es necesario!
Cuando nuestros nietos a visitarnos vengan, te daré el gusto de que tú les des todos sus mimos,
y yo sacrificaré mi tiempo jugando al póker en la mesa, porque me lo exigen mis amigos..."
Han pasado años, varios y te los cuento, desde que tuve esa vida contigo
Más releo las cartas de tus manos, con dibujos feos, y menos entiendo por qué te haz ido
Me sobo la calva, rodeada de hilos blancos; y acomodando mis lentes maldigo:
"¡Te culpo a ti, mujer malvada; que haz dejado a este hombre sin proyectos por desperdiciar la vida rondando en tu sitio!
¡Y ahora, en desgracia, estoy tan empobrecido como un mendigo!"
"¿Pues a dónde han huido, tú y esa familia que te he dado?
Ese hogar bendecido, que cuando te desposé te dejé que ocuparas el espacio
¿Qué hago en este asilo, mirando una ventana agrietada desde un segundo piso, tan magullado?"
El ángel fúnebre e impaciente, le gritó al egoísta, el cual no estaba nada arrepentido:
"¡Con esta dalla acabo los pesares que contemplas tan consciente, y que haz forjado tú mismo!".
Había que mirar un mundo que no fuera el propio;
y sumergirse en palabras de otra mente.
caídas del árbol que me quede más cerca
Cuando quiera, jugando te salpicaré gotas de agua estancada de la alberca
Para que sepas que si estropeas la ropa nueva, a mí mucho no me interesa
Cuando me apetezca, te traeré un espejo sucio en los bordes
Para esconderme tras él, sugiriéndote que te mires con todo tu facial desorden
Cuando me parezca, te diré que para enojarte conmigo no tienes razones
Ya no aprietes las cejas, mírate de una buena vez, ¡aprecia mis gratos aportes!
Cuando mi memoria tenga cuerda, te desearé un feliz aniversario
Todos los días junto a mí son felices, para tu fortuna tan buena, ¡felicitarte un día al año ya no es necesario!
Cuando nuestros nietos a visitarnos vengan, te daré el gusto de que tú les des todos sus mimos,
y yo sacrificaré mi tiempo jugando al póker en la mesa, porque me lo exigen mis amigos..."
Han pasado años, varios y te los cuento, desde que tuve esa vida contigo
Más releo las cartas de tus manos, con dibujos feos, y menos entiendo por qué te haz ido
Me sobo la calva, rodeada de hilos blancos; y acomodando mis lentes maldigo:
"¡Te culpo a ti, mujer malvada; que haz dejado a este hombre sin proyectos por desperdiciar la vida rondando en tu sitio!
¡Y ahora, en desgracia, estoy tan empobrecido como un mendigo!"
"¿Pues a dónde han huido, tú y esa familia que te he dado?
Ese hogar bendecido, que cuando te desposé te dejé que ocuparas el espacio
¿Qué hago en este asilo, mirando una ventana agrietada desde un segundo piso, tan magullado?"
El ángel fúnebre e impaciente, le gritó al egoísta, el cual no estaba nada arrepentido:
"¡Con esta dalla acabo los pesares que contemplas tan consciente, y que haz forjado tú mismo!".
Había que mirar un mundo que no fuera el propio;
y sumergirse en palabras de otra mente.
Última edición: