IVAN CARRASCO AKIYAMA
Poeta recién llegado
Mujer, si tu divino corazón,
enclava su sabia en la frase amada.
Mi voz altiva levanta el telón,
para decirte: ¡eres evocación!,
y luz vital, que inunda una mirada.
Y es grande mi locura irreverente
que valora tu cielo sin argucias.
Escribo en éxtasis desde occidente,
poemas que progresan en mi mente,
para entregarte del amor; astucias.
Si las ilusiones fueran maduras
y de besos llenaran la piel viva,
entonces la emoción de las culturas,
en una existencia sin ataduras,
seria homenaje a la mujer, gran diva.
Mujer, sin tu amor el varón se muere
y su ser queda, sin tibio mañana.
El hombre solo, seria un miserere,
pues el valor de la mujer requiere,
medirse con fuerza sobrehumana.
Mujeres, son madera de invencibles,
todas llenan la vida de valores.
Rendirles homenaje con tangibles
es nada por que son indefinibles.
Obra perfecta, reflejo de amores.
enclava su sabia en la frase amada.
Mi voz altiva levanta el telón,
para decirte: ¡eres evocación!,
y luz vital, que inunda una mirada.
Y es grande mi locura irreverente
que valora tu cielo sin argucias.
Escribo en éxtasis desde occidente,
poemas que progresan en mi mente,
para entregarte del amor; astucias.
Si las ilusiones fueran maduras
y de besos llenaran la piel viva,
entonces la emoción de las culturas,
en una existencia sin ataduras,
seria homenaje a la mujer, gran diva.
Mujer, sin tu amor el varón se muere
y su ser queda, sin tibio mañana.
El hombre solo, seria un miserere,
pues el valor de la mujer requiere,
medirse con fuerza sobrehumana.
Mujeres, son madera de invencibles,
todas llenan la vida de valores.
Rendirles homenaje con tangibles
es nada por que son indefinibles.
Obra perfecta, reflejo de amores.