Abrahám Emilio
Emilio.
Adoro que el día se vista de novia
y que tu traje sea como la luna,
como un punto en la arena refulgente verte
a la distancia, por un sendero imposible,
mientras voy llorando con sonrisas
y con las caricias que otorga la lluvia,
voy soñando con el color de tus labios,
la curvatura de tus caderas
y la espiga de tus cabellos...
Adoro que el día se vista de nívea
de harina, de perla, de leche, de nieve...
semejante a la paz y las retinas,
que seas como la cera de las velas
mientras soy ese fuego que derrite tus impresiones
con el fuego que desborda tu perfil quemante..
Adoro que tú seas libiana,
adoro que tú me otorgas belleza
y que yo venere desde mis sombras
la razón de los sueños
y el color de tu vida.
y que tu traje sea como la luna,
como un punto en la arena refulgente verte
a la distancia, por un sendero imposible,
mientras voy llorando con sonrisas
y con las caricias que otorga la lluvia,
voy soñando con el color de tus labios,
la curvatura de tus caderas
y la espiga de tus cabellos...
Adoro que el día se vista de nívea
de harina, de perla, de leche, de nieve...
semejante a la paz y las retinas,
que seas como la cera de las velas
mientras soy ese fuego que derrite tus impresiones
con el fuego que desborda tu perfil quemante..
Adoro que tú seas libiana,
adoro que tú me otorgas belleza
y que yo venere desde mis sombras
la razón de los sueños
y el color de tu vida.
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