Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
enmudece
la voz de mi silencio
cuando tú estás cerca
para escucharte...
¡la noche es tan breve...!
yo quisiera a veces
ser más inteligente
y mejor preparada
y mucho menos aburrida...
¿qué puedo hacer...?
no le culpo a la vida -
ella sólo me enseñó
soportar tristezas
y cantar de alegría
si me dan amor -
el amor que yo doy
me hace más humana...
pero en efecto
no soy más que el polvo del camino
tirado por el mundo sin lugar ni rumbo fijo -
tan sólo el amor me puede domesticar
hacer que me quede y no quiera regresar
a aquella falsa libertad que yo tenía -
¡pero no la deseaba...!
¡el amor...! lo más grande que hay...
...y lo único...
aprendí en soledad
a querer con toda existencia
vencida por el sentimiento fuerte
sin poner resistencia -
llegando a descubrir
dentro de estas paredes de hueso
a una mujer...
...hecha para el collar...
hambrienta de las cadenas...
necesitada de desprenderse de sí
para amar plenamente al hombre...
para dedicar todo su esfuerzo
y toda voluntad
a ese glorioso destino:
¡vivir para él...! -
y es que nadie sabe qué tan inmenso es el placer
que se siente al entregar todo
sin pedir nada a cambio -
tanto más felicidad que hay
al recibir ese mismo amor
o cualquier otra cosa...
nunca he sido hermosa...
ni tan culta, ni tampóco muy piadosa -
nunca
he podido competir
con bellezas extraordinarias
con cabezas científicas con papel en la mano...
con buenas ropas
y apariencias, aunque fuera, de una gran inteligencia -
nunca fui lo que no soy...
pero aun así -
yo sí sé amar... y mucho...
[09/04/2014]