[/CENTER]Aquella palabra.
Del átomo a la célula
para terminar una belleza
El Creador con sutileza,
se esmeró en su pincel;
y el humano masculino
inconciente a tu grandeza
creyéndose divino
te inventó ese nombre: Mujer
Pero la cobardía varonil
que desde un principio fue tan vil
en la historia no tan sana
te culpó de aquella manzana
y cargaste aquella falta
construyendo inferior tu perfil.
Los años se hicieron siglos
ajustando matemáticas en los días
y al tiempo que fuiste matriarca
en el mundo amor desearías.
Pero el varón con mucho sigilo
convirtiéndose en director de cama
fabricó el sueño utópico de un Arca
y se quedó con toda la fama
para ser el salvador del mundo
tomando el timonel de la barca
y nombrándote oficialmente, esclava
Tú no querías ser humillada
y hurgaste en su corazón
Cleopatra ganó de César la mirada
Nefertiti conquisto a Faraón
Juana de Arco peleó su batalla
y en Calcuta se reencarnó María
a quien Diana visitaría
fusionado la belleza y el amor.
Dignas para que escriba Mistral
serían las hazañas tan calladas
de cada fémina actual y ancestral
que lucha cual estrella opacada
para recuperar su oculto brillo
manchado por el instinto animal,
que todavía funge el masculino
y aún así es tan comprendido
por tu sentimiento maternal
Has gritado cual Menchú
porque sabes que la Paz no tiene precio
eso lo has sentido sólo Tú;
y aunque hayas vivido el desprecio
luchas sin perder la dignidad
porque la ignorancia mantiene presos
a los natos de un mismo vientre
que no saben lo que es igualdad
Quién podría imitar la delicadeza
que siempre empleas para crear;
sabemos con toda certeza
que hasta nos dejaste mamar
tanta paciencia, tanta entereza
para enseñarnos a amar
Con manos tan suaves y hábiles
has tejido la chambra y el escarpín
las sementeras se volvieron táctiles
y cada fruto, es por Ti un hijo al fin.
Fémina tierra, madre entregada
creadora de vida en forma perfecta
la hermosura es por ti moldeada
y no escatimas en cada faceta.
Lo inhumano en ti se ha expresado
Pero el hombre se mantiene cegado;
atribuye masculinidad al Ser Superior
asumiendo que naciste en rango inferior.
Pero si colocáramos en franca competencia
al varón con su escéptica ciencia
en contra de tu sutil creatividad,
no habría grado de rivalidad
porque Tú no compites,
sino compartes con amor
Espacio unánime y equitativo
que compensa la balanza de la creación,
perfecto polo que une al varón,
vínculo que separa al hombre de Dios.
Ángel, madre, maestra y fiel amiga
la primera escuela, y la última universidad
de ti aprendemos en la vida a luchar
sin embargo lo empleamos para tu adversidad
Pero el tiempo nos ha enseñado
o quizá tu misma nos has guiado,
empleando la lección de tu dolor:
Lo superas y no sientes rencor,
no te detienes, surges y lo has logrado
aunque falten muchos escalones para la cima
no te conformas con cocina y oficina
Ser madre es innato en tu naturaleza
el amor se crea contigo desde el vientre
y yo, de escribirte no tengo pereza
y lucharé a tu lado por siempre
Hasta que duren mis días.
A TI MUJER
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Del átomo a la célula
para terminar una belleza
El Creador con sutileza,
se esmeró en su pincel;
y el humano masculino
inconciente a tu grandeza
creyéndose divino
te inventó ese nombre: Mujer
Pero la cobardía varonil
que desde un principio fue tan vil
en la historia no tan sana
te culpó de aquella manzana
y cargaste aquella falta
construyendo inferior tu perfil.
Los años se hicieron siglos
ajustando matemáticas en los días
y al tiempo que fuiste matriarca
en el mundo amor desearías.
Pero el varón con mucho sigilo
convirtiéndose en director de cama
fabricó el sueño utópico de un Arca
y se quedó con toda la fama
para ser el salvador del mundo
tomando el timonel de la barca
y nombrándote oficialmente, esclava
Tú no querías ser humillada
y hurgaste en su corazón
Cleopatra ganó de César la mirada
Nefertiti conquisto a Faraón
Juana de Arco peleó su batalla
y en Calcuta se reencarnó María
a quien Diana visitaría
fusionado la belleza y el amor.
Dignas para que escriba Mistral
serían las hazañas tan calladas
de cada fémina actual y ancestral
que lucha cual estrella opacada
para recuperar su oculto brillo
manchado por el instinto animal,
que todavía funge el masculino
y aún así es tan comprendido
por tu sentimiento maternal
Has gritado cual Menchú
porque sabes que la Paz no tiene precio
eso lo has sentido sólo Tú;
y aunque hayas vivido el desprecio
luchas sin perder la dignidad
porque la ignorancia mantiene presos
a los natos de un mismo vientre
que no saben lo que es igualdad
Quién podría imitar la delicadeza
que siempre empleas para crear;
sabemos con toda certeza
que hasta nos dejaste mamar
tanta paciencia, tanta entereza
para enseñarnos a amar
Con manos tan suaves y hábiles
has tejido la chambra y el escarpín
las sementeras se volvieron táctiles
y cada fruto, es por Ti un hijo al fin.
Fémina tierra, madre entregada
creadora de vida en forma perfecta
la hermosura es por ti moldeada
y no escatimas en cada faceta.
Lo inhumano en ti se ha expresado
Pero el hombre se mantiene cegado;
atribuye masculinidad al Ser Superior
asumiendo que naciste en rango inferior.
Pero si colocáramos en franca competencia
al varón con su escéptica ciencia
en contra de tu sutil creatividad,
no habría grado de rivalidad
porque Tú no compites,
sino compartes con amor
Espacio unánime y equitativo
que compensa la balanza de la creación,
perfecto polo que une al varón,
vínculo que separa al hombre de Dios.
Ángel, madre, maestra y fiel amiga
la primera escuela, y la última universidad
de ti aprendemos en la vida a luchar
sin embargo lo empleamos para tu adversidad
Pero el tiempo nos ha enseñado
o quizá tu misma nos has guiado,
empleando la lección de tu dolor:
Lo superas y no sientes rencor,
no te detienes, surges y lo has logrado
aunque falten muchos escalones para la cima
no te conformas con cocina y oficina
Ser madre es innato en tu naturaleza
el amor se crea contigo desde el vientre
y yo, de escribirte no tengo pereza
y lucharé a tu lado por siempre
Hasta que duren mis días.
A TI MUJER
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