Hola, le hice 2 poemas a mi dentista que la encontré muy bella y simpática, uno ya se lo entregué y el segundo se lo tengo que entregar aún, me interesaría saber como los encuentran, acepto todo tipo de criticas constructivas. Saludos
Poema 1:
Como decirlo?
que su mirada me abre un mundo
y detrás de ese mundo un deseo,
donde nacen olas que acarician
y una briza que descubre en silencio sus labios,
cual es su nombre?
nunca lo sabré,
pero me bastó sentir sus manos desconocidas por mis manos,
perderme en su belleza palpitante
que en 2 días el tiempo creó,
encontré su dulzura de miel con mis ojos,
Una fantasía loca que por momentos iluminó,
el dolor,
que aunque duele me ha llevado
hasta el centro del horizonte,
acostado en la camilla
donde soñé que eras el sol que me abrasaba,
tan solo soy una hoja en la tormenta llena de rostros,
que quisiera alguna otra vez
caer entre sus manos.
Poema 2:
Que locura,
que los años se vuelvan humo
y se pierdan para lograr ver sus ojos,
que engañen el corazon
o más bien que su belleza le susurre al oido,
Un amor que creció como la noche,
estrellada,
inesperada,
y que detrás de ella haya una luna
que ya sea dueña de su querer,
Comprendo que es una locura,
ya lo dije,
sólo quiero vaciar el alma en estas letras
y entregarle el crepusculo en sus manos.
El reloj guarda mis suspiros y se pierde entre la arena,
porque se acabaran,
si,
se acabaran,
como el haz de luz que irrádia
mecida por mi mente,
como su voz
las olas del mar en mis oidos,
donde descanzé viendo el sol que creí
era su rostro.
Ricardo Andrés Pino-Palma.
Poema 1:
Como decirlo?
que su mirada me abre un mundo
y detrás de ese mundo un deseo,
donde nacen olas que acarician
y una briza que descubre en silencio sus labios,
cual es su nombre?
nunca lo sabré,
pero me bastó sentir sus manos desconocidas por mis manos,
perderme en su belleza palpitante
que en 2 días el tiempo creó,
encontré su dulzura de miel con mis ojos,
Una fantasía loca que por momentos iluminó,
el dolor,
que aunque duele me ha llevado
hasta el centro del horizonte,
acostado en la camilla
donde soñé que eras el sol que me abrasaba,
tan solo soy una hoja en la tormenta llena de rostros,
que quisiera alguna otra vez
caer entre sus manos.
Poema 2:
Que locura,
que los años se vuelvan humo
y se pierdan para lograr ver sus ojos,
que engañen el corazon
o más bien que su belleza le susurre al oido,
Un amor que creció como la noche,
estrellada,
inesperada,
y que detrás de ella haya una luna
que ya sea dueña de su querer,
Comprendo que es una locura,
ya lo dije,
sólo quiero vaciar el alma en estas letras
y entregarle el crepusculo en sus manos.
El reloj guarda mis suspiros y se pierde entre la arena,
porque se acabaran,
si,
se acabaran,
como el haz de luz que irrádia
mecida por mi mente,
como su voz
las olas del mar en mis oidos,
donde descanzé viendo el sol que creí
era su rostro.
Ricardo Andrés Pino-Palma.
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