ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Poemas de entrecasa
Lo que vengo a decir ahora no es original ni es nuevo,
no viste estilo ninguno ni ropaje de etiqueta,
no me impele algo esencial como una pasión secreta
ni un fuego que me consume o algún amor que no debo.
No aspira a trascendencia, no hay veleidad de poeta.
Tal vez por guardarme cosas ahora así me desapruebo
de tanta entidad no dicha, tantos versos que me llevo
hay palabras que por algo se fugan de la maleta
Puede que un sol, una luna o una pena que conllevo
con una estrella que aleja la influencia de un planeta,
la hoja seca que no cae e insiste en quedar sujeta
o un aroma que me acude sobre ese sabor que bebo,
como el ave en la ventana que interrumpe tu silueta
cuando no estás y te traigo si la añoranza remuevo
pueden despertarme audacia y ya al intento me atrevo
de ir alineando letras en composición discreta.
Una más o una de menos y a la métrica no abraza
la sílaba que vulnera la forma que uno quisiera,
la metáfora incompleta, su corrección es quimera
y es pigmeo el simbolismo en los poemas de entrecasa
que dicen mal como pueden afectos que desencuevo.
Poemas de entrecasa, poesía renga con muleta
sin pretensión de gran cosa, apenas una pirueta
que ni acaricia ni aprieta, ni es remedio ni placebo.
Poemas de entrecasa, planta humilde de maceta
que dicen hasta aquí llego pero nunca lo que debo
y que para nada alcanzan, en seguida lo compruebo:
son, lejos de ser espejo, caricatura incompleta…
Lo que vengo a decir ahora no es original ni es nuevo,
no viste estilo ninguno ni ropaje de etiqueta,
no me impele algo esencial como una pasión secreta
ni un fuego que me consume o algún amor que no debo.
No aspira a trascendencia, no hay veleidad de poeta.
Tal vez por guardarme cosas ahora así me desapruebo
de tanta entidad no dicha, tantos versos que me llevo
hay palabras que por algo se fugan de la maleta
Puede que un sol, una luna o una pena que conllevo
con una estrella que aleja la influencia de un planeta,
la hoja seca que no cae e insiste en quedar sujeta
o un aroma que me acude sobre ese sabor que bebo,
como el ave en la ventana que interrumpe tu silueta
cuando no estás y te traigo si la añoranza remuevo
pueden despertarme audacia y ya al intento me atrevo
de ir alineando letras en composición discreta.
Una más o una de menos y a la métrica no abraza
la sílaba que vulnera la forma que uno quisiera,
la metáfora incompleta, su corrección es quimera
y es pigmeo el simbolismo en los poemas de entrecasa
que dicen mal como pueden afectos que desencuevo.
Poemas de entrecasa, poesía renga con muleta
sin pretensión de gran cosa, apenas una pirueta
que ni acaricia ni aprieta, ni es remedio ni placebo.
Poemas de entrecasa, planta humilde de maceta
que dicen hasta aquí llego pero nunca lo que debo
y que para nada alcanzan, en seguida lo compruebo:
son, lejos de ser espejo, caricatura incompleta…
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