Troto
Pablo Romero Parada
Qué carajo puede llegar a escribir uno.
Toda la mierda que le sale por los músculos,
el ansia del celo de tu cuerpo
dejándose coger por el mío.
La inmensidad de tu oscuro cabello, y
la inmensidad de tus inmensos ojos también.
Ni yo sé lo que quiero a la larga,
pero a la corta,
nutrirme de tu deseo.
Hoy tampoco quiero dormir.
Prefiero obsesionarme con la idea
de llegar a manipularte,
como si yo supiera más que cualquier mujer,
las cabronas son intuitivas
y difícilmente lograrán dejarse meter
por un cobarde como yo.
Pero igual no puedo dormir.
Y no es que me preocupe si puedes dormir tú.
Eso sería interesarme por tu alma,
y tu alma me importa a una mierda.
Tan solo me importan tus tetas,
y tu culo, y todo lo demás.
Seguramente, si no duermo,
es porque me levanté tarde,
y por todo el café que trago últimamente.
Todavía tengo fe en que te obsesiones por este estereotipado escritor panzudo y tragador.
Toda la mierda que le sale por los músculos,
el ansia del celo de tu cuerpo
dejándose coger por el mío.
La inmensidad de tu oscuro cabello, y
la inmensidad de tus inmensos ojos también.
Ni yo sé lo que quiero a la larga,
pero a la corta,
nutrirme de tu deseo.
Hoy tampoco quiero dormir.
Prefiero obsesionarme con la idea
de llegar a manipularte,
como si yo supiera más que cualquier mujer,
las cabronas son intuitivas
y difícilmente lograrán dejarse meter
por un cobarde como yo.
Pero igual no puedo dormir.
Y no es que me preocupe si puedes dormir tú.
Eso sería interesarme por tu alma,
y tu alma me importa a una mierda.
Tan solo me importan tus tetas,
y tu culo, y todo lo demás.
Seguramente, si no duermo,
es porque me levanté tarde,
y por todo el café que trago últimamente.
Todavía tengo fe en que te obsesiones por este estereotipado escritor panzudo y tragador.
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