AlejandroCifuente
Poeta recién llegado
Escribo en el silencio que existe entre los dedos
como quien refuta la posibilidad de lo posible
en la arquitectura desordenada de una compañía unánime.
Escribo en las medidas de lo infinito, y nadie, y pronto
como vergüenza de lodo plantada en nuestra sangre
como calma vorágine de un universo de piedra.
Escribo en el umbral donde los pasos se detienen
en la fobia cómoda de avanzar sin rumbo hacia los brocales
de sal inexistente
en el parador de la noche iluminada por el aire
como desnudándome del desnudo denuedo de la voz.
Porque despierto soñando el sueño imposible
porque nadie viene cuando la luna es ajena y mía.
Escribo porque la poesía es un barco anclado
en el vacío viviente de la no palabra.
como quien refuta la posibilidad de lo posible
en la arquitectura desordenada de una compañía unánime.
Escribo en las medidas de lo infinito, y nadie, y pronto
como vergüenza de lodo plantada en nuestra sangre
como calma vorágine de un universo de piedra.
Escribo en el umbral donde los pasos se detienen
en la fobia cómoda de avanzar sin rumbo hacia los brocales
de sal inexistente
en el parador de la noche iluminada por el aire
como desnudándome del desnudo denuedo de la voz.
Porque despierto soñando el sueño imposible
porque nadie viene cuando la luna es ajena y mía.
Escribo porque la poesía es un barco anclado
en el vacío viviente de la no palabra.