maria g. hermoso
Poeta fiel al portal
¡!Improvisemos!
Amaneciste entre los días:
niña y sombra.
Fuiste, entre los cielos,
a un tiempo, mar y olas.
Me susurraste al oído,
como murmullo, a solas,
el concepto del olvido,
del olvido y la demora.
Tú, quizás, constante en mi nostalgia
abriste las puertas:
arriba y abajo, de los océanos
donde la luz o la penumbra
¿importa?
es ir y venir, continuo balanceo
aquí y allá siempre en mi pensamiento.
No importó el despertar ni tan cerca, ni tan lejos,
sí las arenas del tiempo esparcidas en los suelos.
Amaneciste entre los días:
niña y sombra.
Fuiste, entre los cielos,
a un tiempo, mar y olas.
Me susurraste al oído,
como murmullo, a solas,
el concepto del olvido,
del olvido y la demora.
Tú, quizás, constante en mi nostalgia
abriste las puertas:
arriba y abajo, de los océanos
donde la luz o la penumbra
¿importa?
es ir y venir, continuo balanceo
aquí y allá siempre en mi pensamiento.
No importó el despertar ni tan cerca, ni tan lejos,
sí las arenas del tiempo esparcidas en los suelos.