El ermitaño
Poeta recién llegado
Poesía
Hay horas
Horas malignas
Bordes en los que el sol aguarda
Horas
en las que soy laberinto
Y como un moho que camina por la vía del ocaso
Soy tiempo
que a su cese viaja
¡Hay Horas!
!Horas hechiceras!
En las que un nimio vapor
se extiende
Y al amor de la flor sofoca
Son estas:
¡Las terribles!
en las que un fuego funde mi boca
¡Yo respondo con el alma!
¡Con el alma rota!
¡Hacia la Geometría natal¡