Arturo Riquelme
Poeta adicto al portal
Que fue de los poetas traidores
del amor,
aquellos intolerables robles de la palabra,
donde los que martirizan el cielo
con sus estrellas tutelares abanicando
cuerpos desnudos al amanecer.
Por qué senderos los pasos,
por cual tranvía sus ojos,
entre qué tenazas sus piernas enamoradas.
A donde se han ido aquellos poetas de amor
sin claudicar.
Si no existen ya sus musas
o cuerpo de mujer con que rozar una nube
de madrugada,
entre que desvelo el fuego de la ausencia
o una nostalgia transcrita en una noche pálida,
escribiendo lejanías de labios congelados
en el verso de una piel.
del amor,
aquellos intolerables robles de la palabra,
donde los que martirizan el cielo
con sus estrellas tutelares abanicando
cuerpos desnudos al amanecer.
Por qué senderos los pasos,
por cual tranvía sus ojos,
entre qué tenazas sus piernas enamoradas.
A donde se han ido aquellos poetas de amor
sin claudicar.
Si no existen ya sus musas
o cuerpo de mujer con que rozar una nube
de madrugada,
entre que desvelo el fuego de la ausencia
o una nostalgia transcrita en una noche pálida,
escribiendo lejanías de labios congelados
en el verso de una piel.
Última edición:
::