Atraído por la luz, sin sentirla,
sin anudarme a su fiereza lúgubre.
Aquí en la prisión abierta del mundo,
entre los barrotes del aire, en la sed
del hambre que no es materia ni instante.
Soy el socio del tacto que arremete contra tu casa.
Soy esfinge o estatua que mira la luz, sin sentirla,
agua negra de pozo, insolencia de diamante
pulcro que en su pulcritud se oscurece.
Y busco la luz como un combatiente
herido en la frente inmensa del miedo.
Y te busco a ti y a esa claridad perdida
y al sol derrotado y a mi en el que miente.
sin anudarme a su fiereza lúgubre.
Aquí en la prisión abierta del mundo,
entre los barrotes del aire, en la sed
del hambre que no es materia ni instante.
Soy el socio del tacto que arremete contra tu casa.
Soy esfinge o estatua que mira la luz, sin sentirla,
agua negra de pozo, insolencia de diamante
pulcro que en su pulcritud se oscurece.
Y busco la luz como un combatiente
herido en la frente inmensa del miedo.
Y te busco a ti y a esa claridad perdida
y al sol derrotado y a mi en el que miente.