Arturo Acosta
Reconstructor de sueños rotos
Política en su acepción original es el Arte por la Cosa Pública; el interés por el bien común y las cosas de la comunidad. Son los ciudadanos quienes depositan su confianza y el poder en sus representantes, los mejores, los más capaces, los de mayor visión, para la prosperidad de la sociedad.
Más en su actual contexto, podría decirse que quienes detentan el poder, no sirven a él: Se sirven de él. Esto ocurre de modo tal, que, dicen "Un político pobre es un pobre político", y hace años en el Tec de Monterrey, mientras se dictaba una conferencia, se dijo: "El que no transa, no avanza...", ó como dijo un noble europeo en reciente visita a México "Camarón que se duerme se lo lleva la C#%ngada...". En el ramo empresarial está ocurriendo del mismo modo: Empresarios que atendiendo a intereses de inversionistas y las fluctuaciones de la Bolsa, ven por el incremento de utilidades pasando por sobre -incluso- las prestaciones para la clase trabajadora; una seguridad social que por cierto, vá rumbo a la quiebra, por desvíos en el pasado ó por una administración deficiente.
-Quizá no sólo sea necesaria en la actualidad una renovación política, sino más de fondo: MORAL!
La legalidad se ha convertido en un término un tanto ambigüo. Un ejemplo: La legalización de la droga en California convierte, de un plumazo -borrón y cuenta nueva-, algo ILEGAL en LEGAL... Cuántos mexicanos y latinoamericanos han perdido la vida ó la libertad por producir, comerciar ó consumir?, y ahora será LEGAL. Hay caminos de un solo sentido, que no tienen regreso, como las vidas que se perdieron por combatir unos en pro de la legalidad y otros por vivir al márgen de ella.
Allá en el Norte está el queso, en el Sur el ratón -población sin trabajo ó fuentes de ingresos, difícil acceso a educación y salud-, y México se ha convertido en la ratonera, donde se vierte la sangre entre los estratos bajos de grupos de poder por el flujo de dólares que significa el tráfico de estúp-ef-hacientes... He ahí lo ambigüo que significa el término legalidad, que no cambia la realidad, sino nuestra percepción de ella.
Legalidad, es "Lo que está permitido, ó no prohibido por la ley", más en México -no conozco el mundo-, las leyes que rigen la sociedad son transitorias. Veamos : En 1917, después de una sangrienta revolución, se restableció la legalidad a través de una nueva Constitución Política. Es ahora esa Constitución Política motivo para aparecer en el Guiness Record como la que más cambios ó modificaciones ha tenido desde su publicación, justificándose con argumentos diversos que en realidad sólo sirven para abrir espacios a cotos de poder -"LEGALIZAR" lo que hasta ese momento está calificado como "ILEGAL"-.
La legalidad es consecuencia de lo que está escrito en la ley y su márgen de maniobra proviene de si la ley lo permite, lo prohíbe ó lo ignora. El problema en México no es la creación de leyes, legislar, -Que por cierto, tenemos demasiadas, desconocidas la mayoría de ellas por la mayoría de la población-, el problema radica en que las leyes se desvirtúan en el camino de su aplicación.
Y, por cierto, "El desconocimiento de las leyes, no nos exime de su cumplimiento". No lo digo yo, lo dice una de tantas reglas que rigen nuestro actuar en México.
La gobernabilidad se obtiene de la aplicación imparcial de las leyes, que previamente fueron dictadas atendiendo el bien común; de modo que cuando alguien dijo "NADIE POR ENCIMA DE LA LEY", dió la clave para mantener al gobernabilidad en México.
Y bien, en un plano superior: Qué ocurriría si el actuar del grupo en el poder atendiera sólo a sus propios intereses, ó por encima de proteger los intereses de sus connacionales, se subordinara a intereses supranacionales?. He ahí un grave problema para mantener la gobernabilidad. Sí señor, un grave problema, porque llegue al poder el grupo que llegue, seguirá esa subordinación a intereses ajenos a los de la sociedad en su conjunto.
Más en su actual contexto, podría decirse que quienes detentan el poder, no sirven a él: Se sirven de él. Esto ocurre de modo tal, que, dicen "Un político pobre es un pobre político", y hace años en el Tec de Monterrey, mientras se dictaba una conferencia, se dijo: "El que no transa, no avanza...", ó como dijo un noble europeo en reciente visita a México "Camarón que se duerme se lo lleva la C#%ngada...". En el ramo empresarial está ocurriendo del mismo modo: Empresarios que atendiendo a intereses de inversionistas y las fluctuaciones de la Bolsa, ven por el incremento de utilidades pasando por sobre -incluso- las prestaciones para la clase trabajadora; una seguridad social que por cierto, vá rumbo a la quiebra, por desvíos en el pasado ó por una administración deficiente.
-Quizá no sólo sea necesaria en la actualidad una renovación política, sino más de fondo: MORAL!
La legalidad se ha convertido en un término un tanto ambigüo. Un ejemplo: La legalización de la droga en California convierte, de un plumazo -borrón y cuenta nueva-, algo ILEGAL en LEGAL... Cuántos mexicanos y latinoamericanos han perdido la vida ó la libertad por producir, comerciar ó consumir?, y ahora será LEGAL. Hay caminos de un solo sentido, que no tienen regreso, como las vidas que se perdieron por combatir unos en pro de la legalidad y otros por vivir al márgen de ella.
Allá en el Norte está el queso, en el Sur el ratón -población sin trabajo ó fuentes de ingresos, difícil acceso a educación y salud-, y México se ha convertido en la ratonera, donde se vierte la sangre entre los estratos bajos de grupos de poder por el flujo de dólares que significa el tráfico de estúp-ef-hacientes... He ahí lo ambigüo que significa el término legalidad, que no cambia la realidad, sino nuestra percepción de ella.
Legalidad, es "Lo que está permitido, ó no prohibido por la ley", más en México -no conozco el mundo-, las leyes que rigen la sociedad son transitorias. Veamos : En 1917, después de una sangrienta revolución, se restableció la legalidad a través de una nueva Constitución Política. Es ahora esa Constitución Política motivo para aparecer en el Guiness Record como la que más cambios ó modificaciones ha tenido desde su publicación, justificándose con argumentos diversos que en realidad sólo sirven para abrir espacios a cotos de poder -"LEGALIZAR" lo que hasta ese momento está calificado como "ILEGAL"-.
La legalidad es consecuencia de lo que está escrito en la ley y su márgen de maniobra proviene de si la ley lo permite, lo prohíbe ó lo ignora. El problema en México no es la creación de leyes, legislar, -Que por cierto, tenemos demasiadas, desconocidas la mayoría de ellas por la mayoría de la población-, el problema radica en que las leyes se desvirtúan en el camino de su aplicación.
Y, por cierto, "El desconocimiento de las leyes, no nos exime de su cumplimiento". No lo digo yo, lo dice una de tantas reglas que rigen nuestro actuar en México.
La gobernabilidad se obtiene de la aplicación imparcial de las leyes, que previamente fueron dictadas atendiendo el bien común; de modo que cuando alguien dijo "NADIE POR ENCIMA DE LA LEY", dió la clave para mantener al gobernabilidad en México.
Y bien, en un plano superior: Qué ocurriría si el actuar del grupo en el poder atendiera sólo a sus propios intereses, ó por encima de proteger los intereses de sus connacionales, se subordinara a intereses supranacionales?. He ahí un grave problema para mantener la gobernabilidad. Sí señor, un grave problema, porque llegue al poder el grupo que llegue, seguirá esa subordinación a intereses ajenos a los de la sociedad en su conjunto.
-Recabado de diversas redes sociales, Noviembre 2010-
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