Lope
Poeta adicto al portal
El tiempo se devora a la distancia,
no hay minuto que se pueda esconder.
No hay perfume que oculte tu fragancia,
la percibo desde Francia
y en la luna mientras llega el atardecer.
Me encanta tu sonrisa
y tu risa nerviosa.
Me encanta tu carisma
y tu cara hermosa.
Me encanta verte reír.
Me encanta verte soñar.
Me encanta verte feliz
y me encanta verte dormir.
Me encantaría ver el amanecer contigo,
mientras estamos acostados a la orilla del mar.
Si das un paso adonde sea yo te sigo,
pues eres la mujer que por el resto de mi vida he de amar.
Me encanta que seas mi prometida,
que seas mi princesa y que busquemos juntos la salida.
Me encanta que te guste la sandía,
que pienses en mi todo el día y que seas el amor de mi vida.
Si el cielo se vuelve negro en tu ausencia,
con solo pensar en ti se despeja poco a poco.
No hay final en esta historia lejos de la ciencia,
somos un par de locos, en la forma de ser y apariencia.
Lejos, cerca, siempre, nunca.
Siempre te veo besándome en mi reflejo.
No habrá cerca que me alejé de tu ser.
Seré siempre tu hombre, hasta de viejo
y nunca dejaré que se acerquen a ti mujer.
Tatuado tu nombre y tus besos en mi piel.
Con tu inspiración mis versos derrochan miel.
El universo es un mar para nuestro amor rubiel
y ese Cupido travieso por fin hizo algo bien.
no hay minuto que se pueda esconder.
No hay perfume que oculte tu fragancia,
la percibo desde Francia
y en la luna mientras llega el atardecer.
Me encanta tu sonrisa
y tu risa nerviosa.
Me encanta tu carisma
y tu cara hermosa.
Me encanta verte reír.
Me encanta verte soñar.
Me encanta verte feliz
y me encanta verte dormir.
Me encantaría ver el amanecer contigo,
mientras estamos acostados a la orilla del mar.
Si das un paso adonde sea yo te sigo,
pues eres la mujer que por el resto de mi vida he de amar.
Me encanta que seas mi prometida,
que seas mi princesa y que busquemos juntos la salida.
Me encanta que te guste la sandía,
que pienses en mi todo el día y que seas el amor de mi vida.
Si el cielo se vuelve negro en tu ausencia,
con solo pensar en ti se despeja poco a poco.
No hay final en esta historia lejos de la ciencia,
somos un par de locos, en la forma de ser y apariencia.
Lejos, cerca, siempre, nunca.
Siempre te veo besándome en mi reflejo.
No habrá cerca que me alejé de tu ser.
Seré siempre tu hombre, hasta de viejo
y nunca dejaré que se acerquen a ti mujer.
Tatuado tu nombre y tus besos en mi piel.
Con tu inspiración mis versos derrochan miel.
El universo es un mar para nuestro amor rubiel
y ese Cupido travieso por fin hizo algo bien.