Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
Experimentando, ando
I
De nuevo solo aquí pensando estoy
en medio del bullicio de la gente
tu recuerdo como siempre presente
parece que el día será eterno, hoy.
En Cami mi fiel compañera, voy
al encuentro de tu presencia ausente,
divaga una vez mas mi torpe mente,
olvidando lo que fui y lo que soy.
Lacera el corazón tu larga ausencia
se embriaga de tristeza la ternura,
a quien le voy a dar tanta dulzura
reclama adolorida mi conciencia.
Por jugar al amor y la ventura,
el destino me trata con violencia.
II
¿A cuántas engañe tranquilamente?
¿A cuántas prometí la dicha entera?
A tantas confundí con vil ramera
a muchas lastime profundamente
El amor en mi destino es carente
ya no existe esperanza, ni quimera
y corro entristecido a la trinchera
de la sombra, el olvido de mi suerte
Ahora, soledad es mi tortura,
ataca el corazón con vehemencia
yo le ruego al destino su clemencia,
por jugar al amor y la ventura.
pagué con alto precio mi indolencia,
y estoy hasta perdiendo la cordura.
De nuevo solo aquí pensando estoy
en medio del bullicio de la gente
tu recuerdo como siempre presente
parece que el día será eterno, hoy.
En Cami mi fiel compañera, voy
al encuentro de tu presencia ausente,
divaga una vez mas mi torpe mente,
olvidando lo que fui y lo que soy.
Lacera el corazón tu larga ausencia
se embriaga de tristeza la ternura,
a quien le voy a dar tanta dulzura
reclama adolorida mi conciencia.
Por jugar al amor y la ventura,
el destino me trata con violencia.
II
¿A cuántas engañe tranquilamente?
¿A cuántas prometí la dicha entera?
A tantas confundí con vil ramera
a muchas lastime profundamente
El amor en mi destino es carente
ya no existe esperanza, ni quimera
y corro entristecido a la trinchera
de la sombra, el olvido de mi suerte
Ahora, soledad es mi tortura,
ataca el corazón con vehemencia
yo le ruego al destino su clemencia,
por jugar al amor y la ventura.
pagué con alto precio mi indolencia,
y estoy hasta perdiendo la cordura.
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