NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
I.
Me aterra que no me quieras
más que para el sexo.
No porque me vea desprestigiada,
indigna o menospreciada,
sino porque siendo 'eso' algo
que yo también quiero,
cuando más lo quiero
menos lo adquiero,
y si me obsesiono, me desespero,
y después lo ignoro,
y lo desprecio,
entonces resulta que lo obtengo
pero ya no lo quiero....
Y al final, todo fue sólo
un capricho malogrado,
un deseo insatisfecho,
cumplido y no grato
y un berrinche que jamás
podré sacar de mi cabeza
porque nada habrá que se parezca
a aquella experiencia ufana
que me carcomía la lengua,
que me desbordaba,
y que después fue presa
de mi desdén.
II.
Si a caso tú quisieras
otra cosa más que el sexo,
podría ser el sexo
lo que yo más te diera
y a la deriva de mi vicio
dejar al fin pudiera:
el amor que nunca, nunca,
de ti obtuviera
aún después de los berrinches
y los caprichos,
y los desdenes,
y entonces sólo quedaría
en mi recuerdo
el placer del buen sexo
que alguna vez hicimos.
III.
Por eso no me pidas
que te vea como sólo carne,
porque la carne se pudre al aire
en muy poco tiempo.
Por eso, dame mejor besos
y háblame muy suave
para que obtengas de mi sexo
los frutos más frescos;
las mariposas y aves,
como gemidos dormidos
liberados de mi pecho,
mientras yo pienso en cómo
conseguirme tu querer,
te doy sin pensarlo
todo aquel placer
y entonces habremos cumplido
el deseo de ambos:
tú obtienes muy buen sexo,
yo obtengo muy buen sexo,
y nada, nada, de la otra estupidez.
NiñaSanctuary / 2014