E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por la vara que tú midas,
serás, por ella, medido,
en ésta o próximas vidas,
sin recordar lo vivido.
No pienses porque te libras
en esta vida tan breve,
donde con lo malo vibras
y sin castigo más leve.
En la próxima o siguientes
recibirás la sanción
a tus maldades conscientes
de la anterior perversión.
Piensas que es solamente una,
la nuestra parca existencia,
pero irás a la cuna
de la triste residencia.
No te acordarás y piensas
que tus penas son injustas,
pero son las recompensas
de tus acciones vetustas.
Si en tu actual vida haces
hipnótica regresión,
verás que malos renaces
son de tu depravación.
Claro que dirán a coro
los doctores de la ley,
que lo que vale es el oro
y vivir como un gran rey.
Más ellos sólo viven
en la piel de la existencia
y por tanto no conciben
de la materia la esencia.
Todas grandes religiones
lo pueden asegurar:
que todas nuestras acciones,
todo tiempo han de pasar.
Solamente los maestros
que transcendieron sus mentes
y los santones ancestros
fueron del todo conscientes
e. Fdez. Castro.
serás, por ella, medido,
en ésta o próximas vidas,
sin recordar lo vivido.
No pienses porque te libras
en esta vida tan breve,
donde con lo malo vibras
y sin castigo más leve.
En la próxima o siguientes
recibirás la sanción
a tus maldades conscientes
de la anterior perversión.
Piensas que es solamente una,
la nuestra parca existencia,
pero irás a la cuna
de la triste residencia.
No te acordarás y piensas
que tus penas son injustas,
pero son las recompensas
de tus acciones vetustas.
Si en tu actual vida haces
hipnótica regresión,
verás que malos renaces
son de tu depravación.
Claro que dirán a coro
los doctores de la ley,
que lo que vale es el oro
y vivir como un gran rey.
Más ellos sólo viven
en la piel de la existencia
y por tanto no conciben
de la materia la esencia.
Todas grandes religiones
lo pueden asegurar:
que todas nuestras acciones,
todo tiempo han de pasar.
Solamente los maestros
que transcendieron sus mentes
y los santones ancestros
fueron del todo conscientes
e. Fdez. Castro.