Por qué no

Morgan H.Yabar

Poeta que considera el portal su segunda casa
Podemos pender, desde nuestros huesos,
con esas verdades fugitivas siempre muriendo,

y aún así, admirar el escabroso milagro
que es, elongar los deseos
en la espina dorsal de un abismo,


consigna de todos aquellos
que alguna vez,
se han llamado muertos.

*

Y si por casualidad, tú y yo
podemos reírnos a la par…

Será porque saboreamos
al fin El Caos.



La mueca, colosal insignia
del deber… para que podamos ser
cerbero dándole tributo a Pávlov.


¿Por qué no?
 
Última edición:
Podemos pender, desde nuestros huesos

con esas verdades fugitivas, siempre muriendo

aun así admirar el escabroso milagro

Que es elongar los deseos

en la espina dorsal de un abismo,

consigna de todos aquellos

que alguna vez,

se han llamado muertos.




Y si por casualidad, tú y yo

podemos reírnos a la par…

Será porque saboreamos

Al fin El caos.

La mueca colosal insignia

del deber…para que podamos ser

cerbero dándole tributo a Pávlov.

¿porqué no?
Me ha dejado pensativo estas líneas.


Saludos
 
Podemos pender, desde nuestros huesos,
con esas verdades fugitivas siempre muriendo,

y aún así, admirar el escabroso milagro
que es, elongar los deseos
en la espina dorsal de un abismo,

consigna de todos aquellos
que alguna vez,
se han llamado muertos.

*

Y si por casualidad, tú y yo
podemos reírnos a la par…
Será porque saboreamos
al fin El Caos.

La mueca, colosal insignia
del deber… para que podamos ser​
cerbero dándole tributo a Pávlov.

¿Por qué no?

Mi Apreciado Poeta @Sasha. , tus propuestas aunque particularmente en este foro no sean tan constantes, siempre me resultan interesantes. Tienen ese halo que oscila entre la oscuridad, la intensidad y la sensibilidad; inquietan y provocan querer ir un poco más allá y explorarlas a fondo, desentrañar sus posibilidades y comprender esas lindes, precisamente por los elementos partícipes que introduces y bien manejas. La primera estrofa es tremenda, anegro algunas líneas, y bueno, esa última, tan impetuosa la pregunta como su dejo irónico.
Ha sido un placer la lectura de tu Arte Profundo. Gracias por compartir. Te mando mi saludo afectuoso, mi Admiración y mis constantes mejores deseos de que todo marche bien para ti siempre
֎

Hablando de oscuridad, te comparto un poema de Lord Byron, Darkness, algo extenso pero hermoso, espero sea de tu agrado y lo disfrutes :


Tuve un sueño que no fue del todo un sueño.
El brillante sol se había extinguido, las estrellas
vagaban oscuramente por el eterno espacio,
sin luz y sin rumbo, y la helada tierra
giraba ciega y ennegrecida en un aire sin luna.​
La mañana vino y se fue, y volvió sin traer el día;
y los hombres olvidaron sus pasiones en el terror
de su inminente ruina, mientras sus corazones
se enfriaban en una egoísta plegaria por luz.​
Pronto vivieron entre hogueras: los tronos,
los palacios de los reyes, las humildes cabañas
y las moradas de todos los habitantes del mundo
ardieron como faros; ciudades fueron quemadas,
y los hombres se reunieron en torno a sus hogares
en llamas para verse una vez más a los rostros;
felices aquellos que vivían junto a los volcanes
y sus encumbradas antorchas. En el mundo
sólo quedó una tímida esperanza; los bosques
empezaron a ser incendiados, pero hora a hora
se reducían: los troncos caían con un estrépito,
se extinguían, y una vez más todo era negro.

Los rostros de los hombres bajo esa agónica luz
ofrecían un aspecto fantasmal cuando, por azar,
se veían iluminados. Algunos se echaban al suelo,
se tapaban los ojos y lloraban; otros apoyaban
sus mentones sobre sus puños y sonreían;
y otros corrían de un lado a otro, alimentaban
sus piras funerarias con más combustible,
miraban con loco desasosiego al apagado cielo,
el velo mortuorio de un mundo perdido, y de nuevo,
profiriendo blasfemias, bajaban la mirada al polvo,
hacían rechinar sus dientes y aullaban. Las aves
chillaban y, aterradas, deambulaban por el suelo,
batiendo sus inútiles alas; las fieras salvajes
se acercaban, mansas y trémulas; y las serpientes
se arrastraban y se enroscaban entre la multitud,
siseando pero sin morder; y todos eran devorados.​
Y la guerra, que por un instante había cesado,
se volvió a nutrir; un alimento se pagaba con sangre,
y cada hombre se alejaba hoscamente del resto
para llenarse entre las sombras. El amor murió.​
El mundo entero era un solo pensamiento: muerte,
inmediata y sin gloria. Y la agonía del hambre
se cebó en todas las entrañas; los hombres morían
y sus huesos y su carne quedaban insepultos;
los moribundos por los moribundos eran devorados;
y hasta los perros atacaban a sus amos, salvo uno
que fue leal al cadáver del suyo y mantuvo a aves,
bestias y hombres alejados hasta que el hambre
los derribaba o los muertos que caían tentaban
a sus famélicas mandíbulas. No buscó alimento,
sino que con una triste mirada, un largo gemido
y un rápido aullido desolado, lamiendo la mano
que no respondía ya con una caricia, murió.​
La humanidad pereció lentamente de hambre,
pero dos habitantes de una ciudad sobrevivieron,
y eran enemigos. Se encontraron en las cercanías
de los agonizantes rescoldos de una iglesia
en la cual una gran pila de objetos sagrados
habían servido para un uso profano; temblando,
juntaron con sus heladas y esqueléticas manos
las débiles cenizas, y sus extenuados alientos
soplaron por una pequeña vida y obtuvieron
una llama que era una burla. Entonces alzaron
sus ojos, a medida que la luminosidad crecía,
y contemplaron el aspecto del otro: se vieron,
gritaron y murieron, víctimas de su mutua fealdad,
sin saber quién era aquel sobre cuya frente
el hambre había escrito «Demonio». El mundo
estaba vacío; lo populoso y lo poderoso era ahora
un despojo sin estaciones, hierbas, árboles, hombres
o vida, una mole de muerte, un caos de fría arcilla.​
Los ríos, lagos y océanos permanecían inmóviles
y ya nada se agitaba en sus silentes profundidades;
naves sin marineros se pudrían en el mar
y, cuando sus carcomidos mástiles caían al agua,
se hundían en el abismo sin causar onda alguna;
las olas estaban muertas; las mareas, sepultadas;
la luna, su señora, había expirado tiempo antes.​
Los vientos se habían marchitado en el aire inmóvil
y las nubes habían perecido. La Oscuridad ya no
precisaba más de su ayuda: ella era el Universo.

Traducción de E. Ehrendost.
 
No importa cuantas veces lo lea....sigue siendo sorprendente. Esa naturaleza de caos y crudeza.

Gracias poeta, tremendo poema me compartes.
Siempre un placer encontrar tu presencia y comentar.

saludos
 
Podemos pender, desde nuestros huesos,
con esas verdades fugitivas siempre muriendo,

y aún así, admirar el escabroso milagro
que es, elongar los deseos
en la espina dorsal de un abismo,


consigna de todos aquellos
que alguna vez,
se han llamado muertos.


*

Y si por casualidad, tú y yo
podemos reírnos a la par…

Será porque saboreamos
al fin El Caos.



La mueca, colosal insignia
del deber… para que podamos ser
cerbero dándole tributo a Pávlov.


¿Por qué no?

Me imaginé una historia de almas oscuras que se quedaron deambulando entre planos de existencia.
Te queda bien el género misterioso y tus temas se prestan a múltiples puntos interpretativos.
Fue un gusto encontrar tus líneas.
Que tengas un día feliz e inspirado.
 
Me imaginé una historia de almas oscuras que se quedaron deambulando entre planos de existencia.
Te queda bien el género misterioso y tus temas se prestan a múltiples puntos interpretativos.
Fue un gusto encontrar tus líneas.
Que tengas un día feliz e inspirado.

Me atraen mucho estos temas, asumir el caos que causa el descenso . Su transmutación y la simplicidad que causa ese conocimiento .

un placer tu presencia y comentar.
Feliz día poeta.
 

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