La Sexorcisto
Lluna V. L.
¿Por qué te tienes que morir ahora?
Aguanta, por favor.
Aún no te he podido explicar todo lo que siento por ti,
¿por qué robaste ese coche?
Quisiste ser un kamikaze a la luz leonada del Sol
directo al fiasco,
veloz y fugaz como tu vida.
¿Por qué me haces esto?
Ahora todas la cosas son un tornado que se desmenuza
y se aleja al irremediable vacío,
intento llegar al hospital como puedo
mi cuerpo revienta en mil pedazos
¡Me cago en todo! ¡No puede ser!
Ya tengo demasiado metido en mi misma
para absorber todo esto,
esto lo has hecho para llamar mi atención
y sé que muchas veces una piedra tiene más interés que yo.
¡Hijo de puta! ¡No te vayas ahora!
Llego a la puerta de las urgencias del hospital
no me quieren dejar pasar
me pelo con lo guardias y los celadores,
le doy una patada en los huevos a uno de ellos
la rabia me hace arder por dentro
me reducen contra una pared
y tras el cristal de la entrada
veo como me observa el Señor Muerte Lenta
con su inexpresivas tabas.
Aguanta, por favor.
Aún no te he podido explicar todo lo que siento por ti,
¿por qué robaste ese coche?
Quisiste ser un kamikaze a la luz leonada del Sol
directo al fiasco,
veloz y fugaz como tu vida.
¿Por qué me haces esto?
Ahora todas la cosas son un tornado que se desmenuza
y se aleja al irremediable vacío,
intento llegar al hospital como puedo
mi cuerpo revienta en mil pedazos
¡Me cago en todo! ¡No puede ser!
Ya tengo demasiado metido en mi misma
para absorber todo esto,
esto lo has hecho para llamar mi atención
y sé que muchas veces una piedra tiene más interés que yo.
¡Hijo de puta! ¡No te vayas ahora!
Llego a la puerta de las urgencias del hospital
no me quieren dejar pasar
me pelo con lo guardias y los celadores,
le doy una patada en los huevos a uno de ellos
la rabia me hace arder por dentro
me reducen contra una pared
y tras el cristal de la entrada
veo como me observa el Señor Muerte Lenta
con su inexpresivas tabas.