¿POR QUÉ?
El alma de ese niño yace inerte
al son de los compases de la mar.
¡Viniste con la idea de escapar
y fuiste capturado por la muerte!
¡Maldigo la perfidia de la suerte
que tuvo la inconsciencia de ultrajar
las ansias de vivir y de jugar
del niño que con nada se divierte!
Un cándido soldado coge al niño,
sus lágimas son casi una homilía
de amor, y de dulzura, y de cariño.
Mi rabia se convierte en agonía
al ver la muerte blanca de un armiño
que tiñe de carbón mi poesía
--..--
Chu
El alma de ese niño yace inerte
al son de los compases de la mar.
¡Viniste con la idea de escapar
y fuiste capturado por la muerte!
¡Maldigo la perfidia de la suerte
que tuvo la inconsciencia de ultrajar
las ansias de vivir y de jugar
del niño que con nada se divierte!
Un cándido soldado coge al niño,
sus lágimas son casi una homilía
de amor, y de dulzura, y de cariño.
Mi rabia se convierte en agonía
al ver la muerte blanca de un armiño
que tiñe de carbón mi poesía
--..--
Chu