nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
En una pequeña aldea
tenía fama un castillo
ubicado en la colina,
vivían dos mozos ricos.
Un día se plantearon
ir a buscar un alijo
de una herencia recibida.
Aunque ya estaban rendidos,
ensillaron sus caballos
y así atar todos los hilos.
Cabalgaron por la noche,
hasta acabar abatidos.
Llegando a la vieja iglesia,
se oía… ¡Al fin conseguido!
Pero fue su gran sorpresa
ver a una joven que vino,
que con voz de autoridad:
¡Alto, paraos! les dijo,
pero... saltando la verja,
uno de ellos cayó herido,
clavándose en el costado
un hierro con mucho filo.
Viendo tanta sangre fluir,
ella comentó: -Estáis vivo,
sois caballero jovial,
apuesto, noble y divino.
¿Qué ojos son los que me miran?
con verla siento cobijo,
he venido a por un cofre
que está por aquí escondido.
¡Dios mío, como sangráis!
lo curaré ahora mismo.
Tu buen corazón me anima,
tu sentir me ha conmovido,
mi vida se va apagando
son menos ya mis latidos.
No os preocupéis por nada
este es nuestro gran destino
entre mis brazos os tengo
y no os dejaré nunca iros,
¿os puedo pedir un beso?
No tenéis ni que pedirlo.
Cerrando sus negros ojos,
él ya no volvió a abrirlos.
Fue tanta la pena de ella...
que le dijo: Aquí termino,
así no puedo vivir,
yo quiero morir contigo.
Tere B.O
23-05-2013
Última edición: