Por un instante
Siento una suave y leve penumbra,
Que se multiplica como hojas de un nogal de otoño,
En cada largo y lento segundo se adentra más y más,
El cielo se derrumba ante mi visión,
Mi osadía vale menos cada instante,
La urbe acrecienta sus gritos…
Como un cuervo abre las nubes, me abro hacia ti,
Estoy en tus brazos ansiado óbito…
En el preciso momento como si de milagro se tratase,
Se aproxima un ser, un alma,
Desde el centro de ésta niebla, observo un destello celestial,
Quizás de sus ojos, quizás de su resplandor,
Tal vez sea ella, tal vez…
Lentamente mis labios hacen sombra de mueca...
Muchas gracias por su atención, estoy intentando entrar en este mundo de las letras...
Cualquier sugerencia, crítica, se las voy a agradecer...
Saludos!.
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