Nommo
Poeta veterano en el portal
Por fin, llegué al final de todo.
Tuve que comerme el lodo.
Ya, en la ciénaga bendita, no quedan trozos
de Adán y Eva.
Sino cadenas de ADN.
Para las nenas, y los nenes.
Para motocicletas, aviones, barcos, trenes...
Para teleféricos, ascensores, montacargas, puentes.
Para todo tipo de elefantes y simientes.
Y estoy a gusto. He averiguado el precio justo.
Tuve que comerme el lodo.
Ya, en la ciénaga bendita, no quedan trozos
de Adán y Eva.
Sino cadenas de ADN.
Para las nenas, y los nenes.
Para motocicletas, aviones, barcos, trenes...
Para teleféricos, ascensores, montacargas, puentes.
Para todo tipo de elefantes y simientes.
Y estoy a gusto. He averiguado el precio justo.