El GRAN SOÑADOR
Poeta recién llegado
Va la noche Silente en la llanura,
rotaciones de estrellas y luceros,
iluminan tu cara dos veleros,
que hasta el cedro te ve desde su altura.
Pues, qué daría yo aunque no tuviera,
mil selencios de espuma y de fulgores,
como risas allá en los cundeamores,
y un verano de nombre primavera.
Porque sé que esta vida es pasajera,
que se va como flor de la alameda,
como sombra subida en la vereda,
te amaré cual si el mundo no me viera.
Como eco que se clava en la escalera,
se ocultó tu recuerdo entre mis venas,
como aroma metida en las arenas,
y tu amor me llegó por vez primera.
rotaciones de estrellas y luceros,
iluminan tu cara dos veleros,
que hasta el cedro te ve desde su altura.
Pues, qué daría yo aunque no tuviera,
mil selencios de espuma y de fulgores,
como risas allá en los cundeamores,
y un verano de nombre primavera.
Porque sé que esta vida es pasajera,
que se va como flor de la alameda,
como sombra subida en la vereda,
te amaré cual si el mundo no me viera.
Como eco que se clava en la escalera,
se ocultó tu recuerdo entre mis venas,
como aroma metida en las arenas,
y tu amor me llegó por vez primera.