Viento de américa
Poeta adicto al portal
Lluvias intensas,
gente corriendo,
el agua penetrando
hasta los lugares
más inaccesibles de la piel.
No se equivocaron
los meteorólogos,
cosa inusual.
La gente previsora
salió a la calle con paraguas
e impermeables.
Yo salí contigo, princesa,
como único cobijo.
No necesitaba más.
Eso sí, a contracorriente,
nos acercamos a la Michoacana.
Pedimos un "Beso de ángel",
-sólo uno, dijimos a una voz.
Para qué queríamos dos,
afirmamos mirándonos a los ojos.
-Ignorabas que el ángel eras tú-.
Un helado a dos lenguas
era el mejor pronóstico
en estos días de lluvia
para entrar en calor.
gente corriendo,
el agua penetrando
hasta los lugares
más inaccesibles de la piel.
No se equivocaron
los meteorólogos,
cosa inusual.
La gente previsora
salió a la calle con paraguas
e impermeables.
Yo salí contigo, princesa,
como único cobijo.
No necesitaba más.
Eso sí, a contracorriente,
nos acercamos a la Michoacana.
Pedimos un "Beso de ángel",
-sólo uno, dijimos a una voz.
Para qué queríamos dos,
afirmamos mirándonos a los ojos.
-Ignorabas que el ángel eras tú-.
Un helado a dos lenguas
era el mejor pronóstico
en estos días de lluvia
para entrar en calor.