Brise
Poeta que considera el portal su segunda casa
Puede la tierra llevarse
el cuerpo carnal y frío,
pero no guarda tus versos
ni tu sonrisa de amigo.
La casa que vio tu luz
tuvo resplandor contigo,
la destellaste con magia
junto a flores del camino.
Tu recuerdo está presente
aunque queda tu vacío,
eterno te recordamos:
poeta de viento y trigo.
Hay palabras que no caen
ni por el yugo enemigo,
porque no podrán callar
tu esencia, Raúl, querido.
En el alma de los bosques
cerca de los claros ríos,
vive tu glorioso espíritu
forjando un nuevo destino.
Desde que silba la aurora
los gallos cantan tranquilos
y en la guitarra resuenan
tus enamorados ritmos.
A merced de un largo viaje
llevamos alforja de hilo,
por tus sueños trovadores
besamos rojos suspiros.
La noche viste callada,
las aves cierran su ciclo
respiramos otros ojos
por el cielo presumido.
Cuando se une la familia
junto a lánguidos sonidos,
nacen estrellas sutiles
porque un poeta ha partido.
el cuerpo carnal y frío,
pero no guarda tus versos
ni tu sonrisa de amigo.
La casa que vio tu luz
tuvo resplandor contigo,
la destellaste con magia
junto a flores del camino.
Tu recuerdo está presente
aunque queda tu vacío,
eterno te recordamos:
poeta de viento y trigo.
Hay palabras que no caen
ni por el yugo enemigo,
porque no podrán callar
tu esencia, Raúl, querido.
En el alma de los bosques
cerca de los claros ríos,
vive tu glorioso espíritu
forjando un nuevo destino.
Desde que silba la aurora
los gallos cantan tranquilos
y en la guitarra resuenan
tus enamorados ritmos.
A merced de un largo viaje
llevamos alforja de hilo,
por tus sueños trovadores
besamos rojos suspiros.
La noche viste callada,
las aves cierran su ciclo
respiramos otros ojos
por el cielo presumido.
Cuando se une la familia
junto a lánguidos sonidos,
nacen estrellas sutiles
porque un poeta ha partido.