Llorenç Garcia
Poeta recién llegado
Mientras te erraba entre tus calles de piedra,
tus fachadas me deleitaban la mirada
en donde yacía reposada...
Mientras te oía en la dulzura de tus voces,
mi paladar desgranaba uno de tus oportos
en la placidez de una terraza...
Mientras te recorría en la historia de tus tranvías,
te iba besando con sonrisas de ternura
en un vano intento de conquistarte
pues de ti ahora soy cautivo ...
Ahora en la distancia mis lamentos
mueren ahogados en una embestida del Atlántico.
Ahora mi nostalgia da la espalda al Mediterráneo
empañada en algún fado perdido
y empeñada en hacerse llamar saudade.
Portugal, te quiero
pero no te tengo.
Sólo puedo conformarme
con un rayo de atardecer
que te hurté furtivo
y que quedará conmigo
al calor del recuerdo.
Llorenç Garcia
tus fachadas me deleitaban la mirada
en donde yacía reposada...
Mientras te oía en la dulzura de tus voces,
mi paladar desgranaba uno de tus oportos
en la placidez de una terraza...
Mientras te recorría en la historia de tus tranvías,
te iba besando con sonrisas de ternura
en un vano intento de conquistarte
pues de ti ahora soy cautivo ...
Ahora en la distancia mis lamentos
mueren ahogados en una embestida del Atlántico.
Ahora mi nostalgia da la espalda al Mediterráneo
empañada en algún fado perdido
y empeñada en hacerse llamar saudade.
Portugal, te quiero
pero no te tengo.
Sólo puedo conformarme
con un rayo de atardecer
que te hurté furtivo
y que quedará conmigo
al calor del recuerdo.
Llorenç Garcia
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