Jax
Poeta fiel al portal
Posiblemente, esta tarde será igual a la de ayer y a la de antes de ayer
Pero, ese cierto parecido a la de aquel día grisáceo, pintoresco y cálido,
Me hace pensar que tal vez, esta, será diferente.
Hablo de la expectativa con la que pasaban las horas, de lo que no podíamos
hacer aunque, con tantos deseos, queríamos. Mi agenda llena hasta el tope,
de actividades que no eran mías, quehaceres impuestos por el abuzo confianza,
de inseguridad, y yo vagando en el raíl de la ilusión, no me quejaba.
Insistentemente, me buscabas, estabas desesperado porque llegara a ti cuanto
antes. Mientras yo, andaba soñando que estaba junto a ti, en tu pequeña cama,
robándonos el aire que con tanta libertad hacíamos nuestro.
Envuelta en aquella locura insana, por no estar contigo. Iba de un lugar a otro
sin tratar de entender como podía desaprovechar todo ese tiempo a tu lado
estaba cansada, mi pensamiento era uno solo; Tu, recostado de mi espalda,
en aquella cama que solo nos permitía querernos, con el sonido del mar,
las olas, las palmas fusionándose con la tranquilidad de aquella habitación,
de aquel ultimo piso
Si, casi acabándose la noche, llegue. Los cocotales no podían seguirnos el ritmo.
Le quitamos el azul al mar y nos lo bebimos descaradamente.
Y no me pude ir hasta verte despertar a mi lado, para verte pelear con la vida,
como siempre, porque nuevamente, estaba a punto de separarnos.
Hoy, el clima solo me habla de ti, de aquellas tardes, de tus peleas con las horas.
Y yo, sola, luchando para olvidarme de aquellos detalles que me recuerdan a ti,
mas que tu existencia, con la esperanza de que vuelvas a mi
a nuestra pequeña cama...
junto al mar.
Pero, ese cierto parecido a la de aquel día grisáceo, pintoresco y cálido,
Me hace pensar que tal vez, esta, será diferente.
Hablo de la expectativa con la que pasaban las horas, de lo que no podíamos
hacer aunque, con tantos deseos, queríamos. Mi agenda llena hasta el tope,
de actividades que no eran mías, quehaceres impuestos por el abuzo confianza,
de inseguridad, y yo vagando en el raíl de la ilusión, no me quejaba.
Insistentemente, me buscabas, estabas desesperado porque llegara a ti cuanto
antes. Mientras yo, andaba soñando que estaba junto a ti, en tu pequeña cama,
robándonos el aire que con tanta libertad hacíamos nuestro.
Envuelta en aquella locura insana, por no estar contigo. Iba de un lugar a otro
sin tratar de entender como podía desaprovechar todo ese tiempo a tu lado
estaba cansada, mi pensamiento era uno solo; Tu, recostado de mi espalda,
en aquella cama que solo nos permitía querernos, con el sonido del mar,
las olas, las palmas fusionándose con la tranquilidad de aquella habitación,
de aquel ultimo piso
Si, casi acabándose la noche, llegue. Los cocotales no podían seguirnos el ritmo.
Le quitamos el azul al mar y nos lo bebimos descaradamente.
Y no me pude ir hasta verte despertar a mi lado, para verte pelear con la vida,
como siempre, porque nuevamente, estaba a punto de separarnos.
Hoy, el clima solo me habla de ti, de aquellas tardes, de tus peleas con las horas.
Y yo, sola, luchando para olvidarme de aquellos detalles que me recuerdan a ti,
mas que tu existencia, con la esperanza de que vuelvas a mi
a nuestra pequeña cama...
junto al mar.