Anibal Rodriguez
Poeta adicto al portal
Si tus ojos se ponen llorosos
al mirar que mi vida se acaba,
no te aflijas, conmigo te llevo
en mi cuerpo, mi sangre, en el alma.
Al sentir de la rosa su efluvio
y la brisa de fresca mañana
tu imagina que son mis caricias
que te llenan de mágicas flamas
con la gloria infinita que dieran
tu entregas con bella esperanza
que con grande pasión las vivimos
al saber que te amaba y me amabas!
Si tu sientes desliza en tu pelo
el rocío que trae la aurora
y con suave vaivén te despeina,
es el aire que exhala mi boca
ya que extraña los dulces instantes
que en tu frente radiante y preciosa
con la dicha mas tierna y sublime
te brindaba los sueños que flotan
en delirio supremo y divino
que las ansias de amores acoplan
convirtiendo tu lecho en el templo
que la fe en el amor nos otorga!
Si tus pasos te llevan al rancho
y contemplas sus prados tan bellos
y tu escuchas arpegios alegres
de canarios que trinan serenos
expandiendo sus notas que dice,
que provienen de rimas y versos,
y que llevan la savia bendita
del poeta que tuvo tus besos,
que te dio su cariño profundo
y que aún ya guardado en el féretro
el recuerdo perdura en su mente
de los días tan llenos de anhelos
que viviendo a tu lado pasaba
los mas tiernos y regios momentos
ya que fuiste la luz de su vida
y por siempre serás su universo.
Autor: Anibal Rodríguez.
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