Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
PostulacionesII
No me dejes, palabra, no me dejes,
la amada se alejó y el compañero,
la luz, la juventud y el viejo enero
en que entrando a la vida me entretejes.
Ten compasión de mi, ya no te quejes
de mis dudas, mis gritos, mi madero,
del silencio en que huí, del prisionero
que pide cada vez que lo aconsejes.
No imagino sin ti del ser los ejes,
del hombre la razón, del jornalero
la justa dignidad que tú proteges.
No imagino la vida ni el salero,
por eso, tú, palabra, no te alejes
pues por ti es que yo sé decir te quiero.
06 07 11
No me dejes, palabra, no me dejes,
la amada se alejó y el compañero,
la luz, la juventud y el viejo enero
en que entrando a la vida me entretejes.
Ten compasión de mi, ya no te quejes
de mis dudas, mis gritos, mi madero,
del silencio en que huí, del prisionero
que pide cada vez que lo aconsejes.
No imagino sin ti del ser los ejes,
del hombre la razón, del jornalero
la justa dignidad que tú proteges.
No imagino la vida ni el salero,
por eso, tú, palabra, no te alejes
pues por ti es que yo sé decir te quiero.
06 07 11