Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

POSTULADOS DEL SUEÑO
I
Aquí estoy, del etereo
bostezo. Aquí
donde puedes arraigarte a una silla,
a un cuaderno, a un estornudo.
Aquí estoy, deletreo,
soy la mirada, la aspiración del mar,
la coyunda atándome a un invierno,
al averno, a la pereza.
Lo que tú lees o dormitas
tiene un sentido solo con la soledad.
Cubres la entrepierna: queda tu enagua de jean,
el ying y el yang o la única esperanza,
el doblez de la noche que se aviene
esperando, el libro, el móvil,
la naranja solícita sobre la mesa extraña.
Aquí... Mírenme latir de tan despacio,
desconectado de todo:
no sé si al dormir vuelvo a ser
este que se escribe,
el que se inscribe,
el que te lee leyéndome,
leyéndose a sí mismo en estas notas.
Aquí... click.
II
Solo tengo el espacio de tu beso soñándome.
No me despiertes con las manos frías.
Pero sí,
hazme el amor
con tu cabalgancia de piel
sobre mi insomnio,
sobre este árbol erguido
hazme el amor y no la guerra,
o ambas quizá cuando te alcance, noche.
(Te pintaste los labios,
guardaste el bolso pleno
en tu hombro izquierdo
y te fuiste nadando en una bruma).
Ahora, ¿quién atará los cordones de mi soledad?
¿Quién? ¿Quién?
¿Vendrás tú o vos o ella o la que ya se fue?
¿Quién pondrá los botones
en el ojal
desmadejado del olvido?
¿Quién ha de venir sino tu gracia caminando?
Tan inefable,
tan insalvable de tu propia poesía,
como mi carne a destiempo deseándote,
preguntándote:
¿por qué no vienes y me vuelves pájaro,
herida, saltimbanqui, nocturnidad,
tránsfuga para tu sed de asombro o caminante?
De mi libro APUNTES PARA UN GRAFITI
PREMIO UNA PALABRA 2013
editorial EUNA, 2014